domingo, 28 de febrero de 2010

La partida. Luis Héctor Gerbaldo.

La oscuridad de la noche es testigo de su congoja. Cada minuto que pasa se acerca implacable el amanecer llamando a la inevitable partida. Abandono, exilio, es lo mismo que decir sueños, añoranzas o saudace dejados en el canasto de la ropa sucia. Nada de ello se puede cargar en las maletas. La claridad del día llegará, para dejar de lado el llanto y traerle taxis en la puerta, besos de despedida, libretas olvidadas en la mesa de la sala, más besos, anteojos perdidos en el bolso, sensaciones de estar huyendo, viento que agite sus cabellos, check-in, últimos besos, azafatas con sonrisas forzadas, horas de vuelo llenas de odio. Se aferra fuerte a la almohada, pero las sábanas no son abrigo a su fatiga. Necesita el abrazo amante, sincero, que no hiere. La mano que entrelaza sus dedos con los suyos transmitiéndole la seguridad perdida, la confianza que le quitaron a golpes. Quiere sentir esos brazos fuertes a su alrededor, sentir el cuerpo tibio que le da refugio, Quiere detener el amanecer. Demasiadas exigencias para un tiempo sordo, que sólo sabe de avanzar y avanzar.

No sabe cuál es su mayor dolor, si el viaje obligado, o la soledad que se adueño de su alma. Necesita ese abrazo, esa compañía, ese cariño. Tiene miedo de no poder con la vida por venir.

De sus ojos escapan lágrimas apenas perceptibles, al igual que el tiempo, indetenibles. Una tras otra dibujan en su mejilla fluidos caminos de tristeza. Sollozo lánguido que acompaña la soledad de Venus en el firmamento, en aviso temprano de la cercana partida. Ya, como negándose a ese irrebatible destino, se rinde a Morfeo.


Luis Héctor Gerbaldo:

"Soy un escritor cordobés, argentino, de 51 años. Participo activamente en el taller Minicuentos de Ciudad Seva. Actualmente estudio Licenciatura en Español, en la Facultda de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba. Difundo parte de mis trabajos a través de mi blog, Canasta de letras, y otras páginas que hicieron el honor de publicarme. Participé de la antología "Manos que cuentan", editada a cargo y costa de la Editorial Dunken, presentada en la feria del Libro de Buenos Aires 2009. Fui distinguido con el
Premios Especiales de Monólogo Teatral Hiperbreve Concurso Internacional de Microficción “Garzón Céspedes” 2008.

Blog http://www.canastadeletras.blogspot.com/

sábado, 27 de febrero de 2010

Otra Noche Más + Insomnio. Sara R. Gallardo







Primero: me pongo el pijama,
más tarde me desnudo,
luego me visto por partes.
Segundo: me tiro en la cama
con los dientes sin lavar
y me bato y me muevo.
Tercero: quito la almohada,
salto, giro, me revuelvo,
me destapo, suena el viento.
Cuarto: oscuro, silba el aire
en la rendija,
zumbido, bombilla, escribo.
Quinto: trazo, como a escondidas,
describo, descomo,
vomito. Letras. Náuseas.
Sexto: escribo, no duermo,
me levanto.
Me lavo los dientes. Des-pa-cio.
Séptimo: el camión de la basura
y mis dientes limpios.
Verbo, desvelo, desordenado.
Octavo: pienso que consigo dormir
y mi sueño es manso.
El agitado tornado parte de mí.
Nueve: de la mañana,
tiembla la persiana,
me he quedado fría.
Diez: dedos entumecidos,
pesadillas tempranas,
sueño tardío.
Un día más, sin dormir.

in the army, yes. Fritz

viernes, 26 de febrero de 2010

La Fanzine en Arcuva TV

Arcuva TV es  un canal de televisión ip, que emite sus contenidos a través de la red de internet. Nos dedicamos a cubrir todas las noticias socioculturales de Valladolid, dichas noticias estan seleccionadas en nueve apartados (Cine, Música...)

El pasado miércoles fuimos entrevistadas por esta televisión cultural en La Curva. 

Pinchando en este enlace podréis ver el reportaje, donde apreciaréis nuestro nerviosismo, pero también nuestro gran encanto personal. 

El Olor del Insomnio. Eva Márquez


Las dos y cuarenta de la noche. Ya es hora. Creo que ahora sí será posible. Ya me llega el aroma a cama caliente, creo que si aprovecho justo ahora seré capaz de cerrar los ojos sin voltearlos de nuevo. Cierro el portátil. Apago la tenue luz del flexo, y corriendo ¡a la cama! , ¿Y los platos de la cena? Vah, mañana los recogerás. Ahí se quedan. Abro la puerta del cuarto de las niñas. Irene está destapada de nuevo y Sonia tiene la boca obstruida con el edredón. Esta cría cualquier día me mata de un susto. Me quedo parada un largo rato contemplando la escena. No hay mejor tranquilizante que la visión de sus caritas durmiendo. ¿Por qué se perderá ese nimbo de despreocupación con los años?, ¡Quién fuera niña de nuevo!

¡Corre! ¡a la cama! se te pasa el momento, y recuerda, a las 4:30 Sonia se despierta llorando, sus terrores nocturnos atacan de nuevo, y a las 7 Irene encenderá con el pie la luz del cuarto y se terminará la soñolienta paz, y después, el puto móvil resucitará como el Alien que es. ¡Corre! ¡Tírate a la cama y apágate! Desconecta esa batería sin fin que tienes por cabeza.

Ya en la cama, Julio está durmiendo a pierna suelta, con sus ronquidos a todo crujir. ¿Cómo lo hará? Apenas posa su culo en la cama y ya está en la tercera fase del sueño rem. Está cansado. Sí, será eso. El trabajo tiene esas consecuencias. Eso necesito yo, un curro que me deje extasiada, que me asfalte el cerebro con gris cemento inutilizándome por completo para el resto de mis quehaceres neuronales y que fuera capaz de sodomizar mis emociones; sólo así sería posible dormir tan a pierna ancha como hace él. No puedo evitar mirarle. Su cuerpo desnudo parece estar pidiendo guerra. ¡Pobre! Si supiera todo lo que se cuece por mi mente mientras él duerme... ¡Venga tía!, deja de hablarte a ti misma, y ¡al sobre! Séllate esos ojos resecos y despídete hasta mañana. Vale, vale, ya te hago caso. Tienes razón, si empiezo esta diatriba conmigo misma, no tendrá fin.

La cama está caliente, y yo demasiado fría. Tengo los pies helados, así no podre encontrar el sueño. Los pondré entre los muslos de Julio, no se dará cuenta. Uno, dos, tres, ¡mierda! Olvidé tender la colada. Si la dejo ahí mañana estará hecho un churro. NO. No te levantes, a la porra la ropa. Duerme. Sí, es verdad. Tres, cuatro, cinco… ¡Joder!, mañana viene el imbécil de mi jefe, ¿por qué no se habrá quedado otra semana más por ahí perdido? Desde que la dichosa crisis nos ha dejado en cueros me tiene hasta el culo con sus paranoias personales; qué se habrá pensado el bobo, ¿qué soy su psicólogo personal? Como si no tuviera bastante con las mías. Olvídalo tonta. Hay cosas mil veces peores. Sí. Cierto. María empieza mañana la quimio y tenemos que ir a comprar la peluca. No. No pienses de nuevo en ella o comenzarás a llorar sin remedio, y el sueño no se encuentra en ese fango de lágrimas. ¡Duerme! ¡Date la vuelta! ¡Busca otra postura mejor!

¡Mierda! a pesar de no poder despegar los parpados por el cansancio siento la cabeza inundada de incontrolables preocupaciones sin solución. Tengo que hacer algo. No. No puedo volver a levantarme, ya me tomé dos cola caos. ¿Y si...? NO. Mejor será que no. ¿Si no me apetece?, ¿Por qué no? Al menos, así, tendré la cabeza ocupada en algo. No. No es buena idea, ni tan siquiera estoy húmeda. ¡Da igual! Además, sé que a Julio no le importa. Eso nunca le molesta.

Me giro. Mis manos huelen a sexo.



Eva Márquez.

Biografía:

Madrid, (Julio, 1974)

Licenciada en Derecho.

Algunos de mis poemas y relatos han aparecido en diversas páginas webs y blogs así como en diversas publicaciones, digitales e impresas, de España e Hispanoamérica (Dulce Arsénico, Cinosargo, LaOtra, Groenlandia, Cruce de Caminos, LaFanzine, Ping Pong, Revista Remolinos, El Cuervo, Letralia Tierra de letras, etc). He coeditado como autora junto a Ada Menéndez, Yolanda Sáenz de Tejada y Ana Patricia Moya, “Póker de Reinas”, un Poemario digital o pequeña antología poética. Tengo mi espacio en “Las Afinidades Electivas”. En breve la Editorial Groenlandia publicará digitalmente mi primer poemario “Cosas que nunca te diré”, y en abril, Bohodón Ediciones publicará mi segundo poemario “Retales de estrógenos”.

Página web del autor: http://cosasqnuncatedire.blogspot.com/

Correo electrónico: Enaipau@gmail.com

jueves, 25 de febrero de 2010

Tristeza. Paz Hernández Páramo

Tenía la mala costumbre de hacer siempre lo correcto, aquello que el corazón le dictaba y la razón le aconsejaba.

Se había pasado los últimos años de su vida construyendo una imagen de sí misma, una imagen fuerte, pero humana, una imagen que le permitía ocultar cada una de sus debilidades, que le permitía salir airosa sin confesar nunca lo más oscuro de su ser.

Había cumplido siempre con todos los compromisos, había contestado a cada una de las llamadas, aconsejando, dando consuelo, sonriendo, trivializando sobre su propia tristeza para no ahogarse en ella.

Hoy no salió a la calle, se encerró en su pequeño cuarto rosado, canceló sus compromisos y se sintió algo culpable por ello, cogió las pastillas del cajón de la mesilla, le temblaron algo las manos, apagó la luz, cayó en la oscuridad de nuevo, se desnudó, y tomó las píldoras antes de entrar en la cama, se escondió entre las sábanas...

Fluyeron entonces todos sus miedos, toda su tristeza, cada una de sus debilidades se escapó, inundando el aire de aquel pequeño cuarto, abrazándola, dándola el consuelo que no se atrevía a buscar en otros brazos... 



Las gominolas de los adultos. Beatriz M. Soto






miércoles, 24 de febrero de 2010

El insomnio de Chica Tormento. José Manuel Vara


Chica Tormento entró en el lavabo iluminado con velas y cogió una de las muchas cajas de tinte rojo. Hoy le apetecía. Tapó el lavabo con el tapón y echó agua de una de las botellas apiladas al lado de la bañera. Sabía que eran necesarias para beber, para subsistir, pero pensó que hoy era el día. Abrió la caja, vertió el líquido en el agua y cogió la brocha. Se la fue pasando por el cabello de forma metódica. Tenía tiempo. Hoy, como tantas otras noches, tampoco podía dormir. Mientras se teñía el pelo miró de reojo la ventana del cuarto de baño, escrupulosamente cubierta de cinta americana.

Chico Superviviente se despertó de su sueño. Había sido un sueño inquieto, poblado de monstruos. Como sucedía en la realidad, en el mundo que les había tocado vivir. Vivir después de la bomba. Sobrevivir.

Se incorporó del colchón donde dormía empapado en sudor. El típico sudor frío causado por el miedo. Un miedo que ya formaba parte de su personalidad, como una segunda piel. Miró hacia el pasillo. Vió a chica Tormento al fondo, saliendo del wáter. Vestía tanga negro y se acababa de teñir el pelo de rojo. Hoy era uno de esos días. Avanzó hacia él como siempre, como si flotara. Le gustaba su manera de caminar, tan sutil, tan extraña, como andaría un fantasma.

Chica Tormento vió a chico Superviviente mirándola. Recordó el día que entró en su vida. Cuando salió a buscar provisiones en la tormenta. La tormenta los protegía de las bestias. Eso lo había aprendido hace ya mucho tiempo. A las bestias no les gustaban los rayos ni el agua enfurecida con ese ligero toque de ácido. Lo encontró en un viejo centro comercial, agazapado en la oscuridad, con los cabellos completamente blancos. Le tendió la mano y se lo llevó a casa, al igual que su mochila llena de cajas de tinte rojo. En ocasiones, no había suerte con la comida.

Ninguno de los dos sabía de donde habían salido las bestias.

Ninguno recordaba de dónde procedían ni quiénes habían sido antes de la bomba. No quedaban fotos. No quedaban recuerdos. Sólo existían las bestias, los sueños angustiosos de chico Superviviente y el insomnio de chica Tormento.

Chico Superviviente la miró mientras se acercaba al colchón y cogía algo de ropa de debajo de la almohada. De fondo, pudo escuchar la lluvia.

-¿Vas a salir?- le preguntó bajo el manto de canas de su pelo.

-¿Tú que crees?.

-¿Sigues sin poder dormir?.

Ella se rió. Aunque fue una carcajada hueca. Como a desgana.

-¿Sabes?. Creo que lo que me pasa es que no quiero dormir. Ya perdí la fe en los sueños. Tú deberías hacer lo mismo.

-¿No quieres que follemos antes de irte?.

Chica Tormento lo miró. Le gustaba follar con él. Pero, hoy no le apetecía. Hoy era uno de esos días. No le contestó. Se vistió con prisa. Cogió una vela y fue a otra habitación. Se puso sus botas y cogió uno de los fusiles. Y su mochila. Se la puso a la espalda y se encaminó hacia la puerta de salida pasando a través de ventanas condenadas con cinta americana para no dejar filtrar la luz, para impedir que las bestias del exterior pudieran descubrirles. Abrió la puerta sin mirar atrás, sin mirar a chico Superviviente. Sabía que si lo miraba éste intentaría convencerle con su miedo para que no saliera, y no podía consentirlo. Necesitaba más tinte rojo. Hoy era uno de esos días.

Chico Superviviente la miró cuando cerraba la puerta tras ella. Cogió una almohada y la apretó contra su pecho, mientras miraba como ardían las velas que iluminaban la casa. Su guarida. Escuchó con atención y deseó con todas sus fuerzas que no dejara de llover, porque si cesaba de llover las bestias volverían a salir. Y no quería tener insomnio. Como chica Tormento.



martes, 23 de febrero de 2010

De Kunta Kinte a Barack Obama. #9 Patricia Godes

85.Dionne Warwick - Walk On By (Stereo)



86.The Shirelles - Will You Love Me Tomorrow (Live, 1964)



87.Sonny Rollins and Jim Hall (part 1)



88."Lord, Look Down On Me"- Bessie Griffin



89.Sun Ra - Magic Sun



90.Ray Charles : I Can't Stop Lovin You :




91.Barbara Lewis - Baby I'm Yours (1965)



92.Barbara Mason - Yes I'm Ready



93.Brenda Holloway - Just look what you've done



94.Lola Falana


95.Gene Chandler Duke of Earl



96.THE GANGS ALL HERE Sam Cooke Ali



97.Jesse Belvin "Guess Who"



98.The Impressions - It's All Right



99.The Marvelettes



100.The Temptations - My Girl



101.Four Tops Baby I Need Your Lovin'



103.JIMI HENDRIX - rare version 03/07/1967 belgium -HEY JOE



104.Sly And The Family Stone - Stand



105.The Five Stairsteps performing "O-o-h Child" on Soul Train



106.Stevie Wonder - If you really love me Live



107.Bill Withers - Grandma's Hands

Insomnio. Alba (Psycho.Zombie)

El juego continúa, y cuentas hasta que te duelen los dedos de los pies.
Formulas tres deseos a tu lámpara mágica y resucitas de tu coma post-noches-de-vicio en un ambiente demasiado cargado.
Escupes sangre y derrochas nostalgia verde por los poros de la piel.
Fumas demasiado y a veces llama a la Parka para que te encuentre entre las sábanas de la cama de tu cuarto.
Te has elevado al tercer nivel del inframundo y caminas descalzo sobre las cenizas del mortuorio.
¿Quién existe y qué es un juego?
Entonces llega y se desvanece en el aire, y murmura, y murmura.
Nadie parece escucharlo, hasta que llegan con cascos que-oyen-lo-inaudito y se formula el cuarto deseo de la noche .
Me olvido de todo a lo que he llegado y grito que cantes una vez más.
Procedes a bailar mi agua avainillada y las constantes vitales parecen desvanecer esta vez.
Tranquilamente humedeces los ojos y desvarías un tanto por ciento de mi vida.
Llegas y tocas, tocas y llegas, lo nublas todo y no queda nada, cuando antes no había nada.
Vuelve el insomnio, pero esta vez distinto. No hay protagonista que provoquen ojos abiertos y pupilas dilatadas.
Hay un presentimiento de que algo llega y no sabe ni siquiera volar.



Alba, 19 años.
Desde pequeñita me encantaba escribir cuentos, siempre con un toque incoherente, la verdad.
Con el paso de los años y de la propia mente, todo se puede decir que va cambiando, menos los gustos.
Escritura y fotografía, ahora mismo, inundan todos los días un cachito de mí y del tiempo.
La verdad que me encantaría dedicarme a esto, es un vicio y una manera perfecta de expresar todo lo que guardo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Insomnio. Alberto Vidal



Empapado de el sudor

en largas noches de insomnio,
tentado por el demonio
me acuerdo de ti, Señor.

El pecado me atrae, yo lo repelo,
la sábana a mi cuerpo se pega…
A veces a mis oídos llega
tu voz diciendo: ¡Lucha Alberto!

Pero yo no puedo luchar
y pecar… ¡tampoco quiero!
Así que impotente me veo
en medio de la oscuridad.

Señor, infinita es tu bondad
y loable tu ternura,
líbrame de esta amargura,
líbrame, por caridad.


©Alberto Vidal

Escrito a los 15 añitos,

cuando estudiaba en los jesuitas, en Logroño, 1971.

domingo, 21 de febrero de 2010

La luz sombría. Juanan Bilbao

La mañana había transcurrido de un modo trepidante. Mientras escuchaba una vieja canción de Judas Priest planeaba cómo llegar a aquel extraño lugar. A medida que mi mente maquinaba soluciones a las posibles dificultades, mi grado de excitación iba en aumento. Todo estaba dispuesto. Cogí mi mochila y salí de casa decidido a resolver las dudas. Cerré la puerta de golpe. Respiré profundamente. Serené mi pulso y me dirigí hacia mi objetivo.

Tras varias horas andando bajo un sol asfixiante divisé las primeras piedras del vetusto castillo. Ya estaba cerca. Podía sentir el aroma de su perfume viajando a través del aire. Recorrí los últimos metros hasta llegar frente al gran portón de madera que daba entrada al interior del castillo. Un escudo esculpido en la piedra adornaba uno de los pilares de la fachada. En el escudo se veía una serpiente enroscada en una manzana. Todo estaba igual. Todo parecía real. Como en mis sueños.

Después de vacilar unos instantes, avanzo hacia el portón. Toco con suavidad la roída y astillada madera de la puerta. La puerta comienza a abrirse. Una luz azulada ciega momentáneamente mis ojos. Me paraliza en el acto. Miro a través de mis dedos conteniendo el dolor que mis ojos irritados soportan. Doy tres pasos hacia delante y cruzo definitivamente la puerta. La luz desaparece súbitamente. El aire cambia de dirección. La brisa me empuja hacia un estanque situado en el centro de la estancia. No ofrezco resistencia, me dejo llevar. El viento me obliga a meterme dentro del estanque saturado de agua cristalina. Una vez dentro, el viento cesa. Todo vuelve a la calma. El agua está muy fría, comienzo a temblar. El agua se transforma en hielo. Los dedos de los pies se me hinchan, la piel me cambia de color. Amoratado y pálido la respiración se me hace cada vez más difícil. El vaho que sale de mi boca se hace denso formando una ancha capa de niebla que cubre todo el patio. Sin embargo, no me muevo, no hago nada. Dejo que el claqueteo de mis dientes rompa el silencio reinante. Espero expectante pensando si todo volverá a ocurrir. Como en mis sueños.

De repente el hielo se resquebraja. Un sonido atronador martillea mis oídos. El hielo se deshace, el agua desaparece. De la última gota de agua que se filtra por una de las grietas del estanque brota una flor.

Ahora debería ocurrir. Este es el momento. Mi pulso se acelera nuevamente. Mi corazón está a punto de estallar. Estoy al borde del infarto. Sé lo que va a pasar. La flor crecerá y crecerá hasta convertirse en una bella mujer. Como en mis sueños. Pero esta vez no es un sueño. Esta vez la atraparé. La cogeré y me la llevaré conmigo. Será mía para siempre.



Ya falta poco. Todo el dolor en mis ojos y en mi cuerpo no habrá sido en balde. Habrá merecido la pena.

La flor ya tiene mi altura. Un resplandor difuso sale de sus pétalos. El tallo se abre, y del interior del mismo se vislumbra la silueta de una mujer. El dolor de mis ojos va menguando. La imagen se va haciendo nítida. La bruma se disipa completamente.

Por fin puedo verla enteramente. Es hermosa. Qué digo hermosa, es la mujer más bella que Dios creó jamás. Quiero tocarla. Quiero besarla. Me abalanzo nervioso hacia ella. Tropiezo y caigo a sus pies. Levanto la cabeza instintivamente y la veo sonreír. Acaricio sus pies mientras los beso. Su piel es suave y sedosa.

Me incorporo levemente, me arrodillo ante ella. Acerco mi mochila, la abro y del interior saco una manzana. Postrado ante semejante hermosura le ofrezco la fruta en mis manos. La bella vuelve a sonreír y acepta la manzana como ofrenda. Después coge la fruta con dulzura, la aproxima a su sensual boca y le asesta un cálido mordisco. La manzana cruje. La mandíbula de la bella se desencaja. Vuelvo a abrir la mochila y saco una vieja manta. La bella grita agónicamente. La cubro con la manta. Los gritos se apagan. El cielo se cubre. La mujer se desintegra bajo la manta.
Recojo sus restos esparcidos por el suelo. Los envuelvo en la manta, me los cargo al hombro. Salgo del estanque cuidadosamente. Una “alfombra” de serpientes me reciben. Avanzo entre ellas sin miedo alguno. Subo por unas escalinatas de piedra hacia la parte más alta del castillo. Las escaleras son interminables, mis piernas flaquean. Las serpientes me escoltan a distancia. Al rato llegó a lo más alto. Desde aquí puedo verlo todo. Estoy en la cima del mundo. Agarro la manta enérgicamente y la sacudo contra el viento. Los restos de la bella forman un tornado incrustándose violentamente en la tierra. El poso ha sido sembrado. La esperanza sepultada. El hombre volverá a pecar.

Mi misión ha sido un éxito, sin embargo me siento tan mal. No entiendo por qué no hay flores en mi negro corazón. Por qué fui privado de amar sin condición. Regreso a casa pensando si volveré a soñar con ella, aunque sólo sea para volverla a perder.

sábado, 20 de febrero de 2010

La Fanzine #2 en Berlín


Café Berlín 

c/ Arribas 3, (esq. Cardenal Cos, junto a la Catedral), Valladolid

Esas noches de insomnio . José Angel Barrueco

(fragmento)


Es una de esas raras noches. El calor empapa la almohada, y los ojos, en la oscuridad, se agrandan igual que los de una lechuza. Hay demasiadas horas, demasiados minutos, demasiados segundos para pensar. Al día siguiente la falta de sueño te pasará una factura, una cuenta donde una mano invisible ha anotado las horas de cansancio que acumula el cuerpo y el reposo que le debes. Te lo hará pagar caro. Te gustaría ver la tele pero los canales de madrugada sólo ofrecen maniquíes de goma y barbies con sobredosis de silicona, gente que intenta vender un aparato para los músculos o un cuchillo que corta lechuga sin apenas rozarla. Te gustaría escuchar la radio, pero sabes que la sola idea de la búsqueda de un programa en condiciones se te antoja un engorro. Necesitas leer pero, al fraguarse en tus ojos los primeros párrafos, el sopor te inoculará su veneno; no durará mucho: en cuanto el cuarto se inunde de sombras volverán los insomnios, como fantasmas. Necesitas conversar con alguien que te aburra, pero no hay nadie despierto y la ciudad, tranquila y dichosa, duerme.


José Angel Barrueco

[Incluido en el libro Para esas noches de insomnio

(Ed. Ateneo Obrero de Gijón. Colección Zigurat)]




     José  Angel Barrueco (Zamora, 1972). Ha publicado las novelas Recuerdos de un cine de barrio, Monólogo de un canalla y Te escribiré una novela, la obra de teatro Vengo de matar a un hombre, el libro de cuentos El hilo de la ficción, el poemario No hay camino al paraíso (junto a Javier Das) y la selección de textos misceláneos Para esas noches de insomnio. Está incluido, entre otras antologías, en Por favor, sea breve, Palabras para Cervantes, MundoLavapiés, Visiones 2006, Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers, Resaca / Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski y Un nudo en la garganta. Quince cuentos canallas  (2009). Blog: http://thekankel.blogspot.com/

martes, 16 de febrero de 2010

De Kunta Kinte a Barack Obama. #8 Patricia Godes

65.The Moonglows - I knew from the start


66.The Silhouettes - Get A Job



67.SAM COOKE YOU SEND ME



68.The Coasters - Along Came Jones



69.Ray Charles - Whatd I Say.




70.James Brown/Please please please



71.Nina Simone - Don't let me be misunderstood



72.John Coltrane - My Favorite Things - 1961



73.THELONIOUS MONK QUARTET - 'ROUND MIDNIGHT



74.The Drifters - Up On The Roof



75.Muddy Waters




76.Tina Turner - A Fool In Love




77.Della Reese - Someday




78.Dinah Washington Sings



79.Brook Benton classic its just a matter of time




80.Wes Montgomery-here's that rainy day




82.Jimmy Smith - The Sermon (1964)



83.Bo Diddley - Let The Kid Dance



84.Mary Wells - Two Lovers / Bye Bye Baby

martes, 9 de febrero de 2010

De Kunta Kinte a Barack Obama. #7 Patricia Godes

49. Chuck Berry - Memphis Tennessee (1963)



50.Dizzy Gillespie - Manteca - 1959



51.carmen jones 1




52.So What - Jonh Coltrane and Miles Davis



53.Frankie Lymon & The Teenagers - Why Do Fools Fall In Love



54.Original version of HOUND DOG by Big Mama Thornton



55.Billy Ward & The Dominoes - St. Therese Of The Roses (78)



56.Jackie Wilson - Lonely teardrops



57.Bill Bailey from 1955 -- Is the Moonwalk this old?




58.Dinah Washington - I Don't Hurt




59.RUTH BROWN - Mama He Treats Your Daughter Mean



60.LaVern Baker - Playing The Game Of Love



61.SCREAMING JAY HAWKINS - SPELL - ATV - 60s - best version




62.CLYDE McPHATTER - a lover's question



63.Percy Mayfield - Life Is Suicide



64.Percy Mayfield - Hit the Road Jack - 1984

viernes, 5 de febrero de 2010

La Fanzine # 2 lista para descargar, imprimir, doblar, grapar, difundir...


Hola amigos,

aquí tenéis disponible
La Fanzine #2: La influencia de la música,
recién escaneada* y lista para imprimirse:







Esperamos que os guste y decidáis distribuirla por vuestra ciudad (sale a 0'70€ cada ejemplar, aunque depende de las copisterías, en algunas nos han llegado a pedir incluso 1'20)
Estaría genial que hicierais como nosotras:

sacar una foto de La Fanzine en el lugar donde la dejéis.

Las fotos que nos enviéis
(no os olvidéis de poner la dirección del lugar) serán publicadas en el
blog.




*No sabemos pasarlo a pdf, si alguno de vosotros sí, que no dude en remitirnos el archivo.

Gracias




miércoles, 3 de febrero de 2010

"Héroes" de La Fanzine #2

pat y awi después de fotocopiar los primeros ejemplares de La Fanzine #2 tras una noche entera sin dormir




martes, 2 de febrero de 2010

De Kunta Kinte a Barack Obama. #6 Patricia Godes

41.Harry Belafonte & Nat King Cole



42.Sarah Vaughan - You're Not The Kind



43.Charlie Parker-Coleman Hawkins: Ballade



44.Lester Young, Ella Fitzgerald & Friends - Blues for Greasy (1950)



45.Big Joe Turner - Shake, Rattle and Roll



46.Lloyd Price - Personality (b & w)



47.It's all right with me - Ella Fitzgerald & Nat King Cole



48.Lucille

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