Levantar la piel del río;
usar dos dedos: índice y pulgar
de la mano derecha.
Éramos vagabundos en medio
de una tierra sin historia,
de una tierra
que tenía el aspecto de una mesa sin mantel,
de un juego sin rival,
una hoguera en la playa,
una rama partida por el temporal.
La tierra no parecía la tierra;
parecía un espacio entre dos quejidos.
Nos hemos acostumbrado a verla como
un monstruo conquistado,
como un animal domesticado,
rendido, humillado;
pero allí
allí podías verla
como algo terrible y libre
humana, terrenal,
carne pegada al hueso,
tierra cuajada, mineral,
rumbo, delirio, extremo,
silencio que tumba y retumba,
verde, cosida, insurrecta
y animal.
