Hoy intento decirte algo
pero no estás aquí, no puedo.
¿Cómo te ha ido?
Tu apartamento
guarda olores infinitos (lo sabes)
sabores
y colores de los más diversos. (¿Lo sabes?)
Tengo que decirte algo.
Mentira. No te lo diré.
Por ejemplo, esas flores de tu ventana.
En sí un detalle cualquiera, un detalle lineal
que produjo en mí
la idea de tu compañía
como lo que yo buscaba.
Pensé que sentías por mí
desde la primera vez que quedamos.
Lo recuerdo, dije esto.
(En verdad quería decir otra cosa)
Todo entra por los ojos.
(Lo dije por decir)
Tú me miraste con los tuyos
abiertos, muy abiertos, pero a la vez
como si no hubiese dicho nada.
Todo entra por los ojos
repetí, luego viene el tacto
y después el olfato.
(Y esta vez sí sabía lo que decía)
Tus medias eran verde oscuro.



