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miércoles, 2 de enero de 2013

del que miente y aun así no lo olvidas. Ángel Muñoz Rodríguez

Las mentiras caen como hilos blondos del cielo…” (John Ashbery)


engarzar ideas mediante hilos
pudiendo con la sed que la arruga traza por peldaños


fijar los límites de lo permitido
es un juego pueril
al que pocos se arriman sin temor
cuando el único marco es una soledad inventada


una estrategia para despistar


no sobra tu presencia


depositarse en lo yermo
sin temer a las mareas


ahora el artificio me asfixia
no la puerta


estamos tan metidos en nosotros
que la calderilla de tantas deudas
no logra apartar al elefante de mi acera


los ojos de la alcayata
son capaces de sostener sin ver

viernes, 4 de noviembre de 2011

Rutina Urbana + Rutina Otoñal. Ángel Muñoz

Plantado en medio
una piedra en la mano
 decidir un objetivo al que arrojarla. 

Es tan inútil 
como un grano de más 
en el desierto. 


Sé que me hablas 
por el movimiento de tus labios 
pero el ruido me aturde. 


Hay tanto cláxon que escalabrar.


Rutina Otoñal. Ángel Muñoz

Ángel Muñoz (Madrid, 1977) es licenciado en Historia del Arte. Ha publicado los siguientes poemarios "Ya no leo tebeos de Wonderwoman" (Editorial Groenlandia, 2009), "Como Ulises en una cacharrería" (Editorial Bohodón 2009) y "Amor manual" (Editorial Talentura, 2011). En prosa sus relatos han aparecido en alguna antología y revista. Fotógrafo a ratos, debido a diversas circunstancias, últimamente, ha decidido volverse escueto en presencia y letra.

sábado, 19 de febrero de 2011

Metro Oporto + Mi hermano, replay. Ángel Muñoz (Voltios)

Metro Oporto

Era nuestra parada
con la puntualidad del tres.



Mi hermano, replay

Ausentarse del conjunto.

Incrédulos en la mueca
pese a compartir sangre.

Azar de dado inválido
por si el lloro cautiva
el orden del tiempo.


Ángel Muñoz (Voltios)

lunes, 8 de noviembre de 2010

libertad de movimiento. Ángel Rodríguez (Voltios)



11. (libertad de movimiento)

ocupan
con sus pies
el mismo asfalto
que cualquier otro

y sin embargo
esta misma tarde
fueron desalojados
a otra calle
más estrecha
          con asfalto
pero más estrecha

todo 
escondía una intención

evitar
que los vecinos
pisasen
jeringas
o pedazos
de costras
con corazón

alguien
debería explicar
a estar personas
           que en ningún momento
la acera
dejó de ser
de todos



sábado, 6 de noviembre de 2010

libertad de expresión. Ángel Rodríguez (Voltios)

7. (libertad de expresión)

no soy racista

si quieres
uso un megáfono

o te lo grito
a la cara
para que te quede
claro

NO SOY RACISTA

lo que sí me considero
y no lo voy a ocultar
es ESCORISTA

pulir la piedra
el diamante en bruto
y los pedazos que sobran

indiferentemente
del color

lengua

o costumbres

molerlos
y orinar
sobre ellos

a ver si ahogados
dejan
de dar por culo

jueves, 29 de julio de 2010

What's the Problem? + 2 Fotografías. Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios)

what's the problem?

in this moment of my life

i´m fucked

i have a problem

and my problem

is a very difficult one

in this moment of my life

i´m fucked

the sun doesn´t ever shine

through my windows

but my problem is another one

my problem

is me

en este momento de mi vida / estoy jodido / tengo un problema / y mi problema / es muy díficil / en este momento de mi vida / estoy jodido / el sol nunca brilla / en mis ventanas / pero mi problema es otro / el problema / soy yo





domingo, 20 de junio de 2010

¿Un Beso? Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios)



Le había costado su mísera fortuna. Pero era una cosa, el dinero, que ante tanto dolor, le parecía intrascendente.


Una guerra de por medio. Nadie llega a comprenderlas. Cómo algo que da pie a tantas rupturas puede gustar a la humanidad.

Su mente distraía la fecha, puede que fuese a mediados de 1914. Fueron cuatro años intensos donde lo más cerca que estuvo de su casa, en Viena, fue en territorio francés.

Pero de eso hace tanto, tanto, tanto. Tanto como aquel amor. En ese punto la cabeza se mantenía fresca.
Heike tenía las rasgos dulces, el pelo como algodón de azucar. Eran jóvenes, bellos y se amaban. Sobre todo se amaban, y de eso tuvo que percatarse aquel pintor, un día, en los jardines del Volksgarten, cuando entrelazaban sus dedos.
Aquello sería cuatro o cinco años antes de la dichosa contienda. La primera guerra mundial. Al fin de la misma, volvió con ansia, deseoso de ella, de su aroma, de sus recovecos, de los grillos de sus ojos. Pero ni rastro, ni entonces, ni nunca. Tampoco de aquel pintor austriaco que se terminaría haciendo famoso.
Jóvenes con juventud arrebatada.

No tendría más de 20 años al retornar del conflicto. Ahora caminaba con paso inseguro, solo y sin miedo, donde Heike le estaría esperando.

Así había dilapidado sus míseros ahorros los últimos años de su vida. Los últimos quince años.

En pagar la entrada del museo, y poder acariciar con la mirada los centímetros de piel, piel que tanto amó, en el cuadro que ese tal Klimt pintó, cuatro años antes de ir a la guerra, y que tituló "El Beso". Donde Heike era Heike, y el que estaba de espaldas no era él.



domingo, 9 de mayo de 2010

Polvo Utópico. Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios)



vamos a echarnos
el polvo
más rápido del mundo

te anuncié
mientras procedía
de manera minuciosa
a dar rienda suelta
a un miembro encabritado
y encorsetado
entre el calzoncillo
la pana
y la bragueta

y no te engañé

tus manos heladas
poniendo trabas
a mi pobre picha
para no triunfar
en aquella guerra

el pellizco
de la cremallera
llevándose
su matojo de pelos
correspondiente
por la premura
en vaciar mi necesidad
en la tuya

cariño
me decías
no quiero volver a tocarte
búscame ya

pero primero
con los pantalones
y los slips
por los tobillos
porque los jodidos cordones
de los zapatos
no quisieron desabrocharse
como un pingüino
corrí al cajón
donde guardaba
los calcetines de viaje

no contaba
con mi poca habilidad
y menos coordinación
antes de meterme
con el borde
del marco de una puerta
en toda la frente

qué pasa
me preguntaste
dispuesta
desde la otra punta

nada cariño
que vamos a echar
el polvo
más rápido
y más sabroso
de nuestras vidas


pensando
que de momento
no estaba la cosa
bien encaminada
pero la robustez
y la entereza
de mi verga
ante tantos contratiempos
me animó a continuar

dónde los he puesto
joder
dónde

tirando
desperdigados
por el suelo
cajas de chinchetas
el paquete de nobel
y mil bolas de calcetines

AL FIN

apareciste
totalmente desnuda
en el quicio de la puerta

madre mía
que visión

vida
escandalizada
no te has dado cuenta
de la herida que llevas?

el tirón de pelos
había arrancado
una brizna de carne
y la sangre
poca
no cesaba en su empeño
de joderme la marrana

sin duda
estaba pletórico
pues como
un soldado gallardo
que sostiene en sus manos
una lanza
seguí adelante con mi dureza

vete a por kleenex
o papel del váter
mientras busco
el condón

solo
ahora sí
pero con el valor intacto
seguí rebuscando
hasta dar con él
al fondo del cajón

el roce
de mi miembro
contra la madera
del mueble
me había puesto
casi al límite

estaba más que dispuesto
a emprender
el polvo más rápido
y sabroso
de nuestras vidas

fue todo en uno
volver a aparecer

desnuda
y con ese
ese
ese...
me cagüen...
y yo encontrar el capuchón

como un perro sarnoso
clavé la dentadura
en el plástico
deshaciéndome del envoltorio

a la par
que tu mano
hábil
secaba y retiraba
la poca sangre
que quedaba en mi herida

ya va
ya va


lo enfundé perfectamente
en su anorak de plástico

MIERDA

de la dentellada
al abrirlo
lo había pinchado

como un condenado
que con la cabeza gacha
y los pies arrastrándose
encadenados
se dispone
en galeras
a ocupar su remo
me dirigí al cajón
contigo detrás
sustentando el minúsculo
trozo de papel higiénico
pegado a mi gladiador

otra vez
la misma operación
el frotarse con la madera
y tu mirada ardiente

ahora sí que sí
lo vamos a lograr
el polvo más rápido
y sabroso

de todos los tiempos

pero la valentía
tiene un límite
y la fatiga
se apodera
también del más corajudo

no necesitó
mi pizarrín
el muy cabrón
de su nuevo anorak
transparente

se vació solo
SIN MI CONSENTIMIENTO

el reproche
se dibujó
en tu cara

me pasaste
el trozo de papel
ensangrentado

ahora
vas a coger otro trocito
y vas a limpiar
el parqué
de tu porquería


derrotado
y con el chisme
aún tieso
pidiendo fragor

no tuve cojones
de primeras
a quitar
mi semen
del suelo

los putos pantalones
los gayumbos
mi pose de pingüino
y los jodidos cordones
anudadísimos

fueron
los primeros
en partirse el pecho
seguro

al comprobar
que no hubo
ni polvo rápido
ni sabroso
que inscribir
en mis anales
ya de por si
patéticos 

miércoles, 24 de marzo de 2010

Fin de Fiesta. Óscar R. Cardeñosa

Foto by Ángel Rodríguez (Voltios)

Son las ocho, no puedo dormir. Me siento triste como un león de circo, pero creo que esa no es exactamente la razón. No es porque eche de menos tus palabras, tus manos o tus labios, tan amables y suaves. Tampoco tiene que ver que el sol se haya despertado, ni que se filtre la luz por esta ventana como cera derretida, ni que lleve horas escuchando cantar a los pájaros y sea incapaz de entender ni una palabra. Intento moverme, y creo que lo hago. A ratos me planteo si estoy despierto o dormido, y todo lo que obtengo por respuesta, es volver con rotundidad a la realidad, con el incesante galope de mi pecho. Creo por un momento que todavía te quiero un poco con el pum-pum. Pero no, es que tengo un gran corazón, eso es, un corazón enorme, como una casa, no puede ser ningún equipo de excavación diminuto, ni un ariete, es simplemente, que no me cabe dentro… Y Ese pájaro está cantando una canción mía. Me pregunto cuándo hará algo la SGAE con eso de que los pájaros canten cuando quieren y donde quieren.

El calor es insufrible, pero soy incapaz de levantarme para abrir la ventana. Pongo de nuevo en duda mi consciencia, el reloj deja caer otro minuto, las costillas se tambalean ciento ochenta veces más. Ya he visto precipitarse unos doscientos números repetidos. La niña bonita, los dos patitos, la esquela de J.C., las dos serpientes de Conan. Me gustaría ser como Conan. Fuerte, mujeriego, bebedor, como George Cloney, vender besos por fortunas… Creo que lo tengo dominado a pesar del incesante sonido tecno de mi torso. ¿Será factible que me salten los brazos y las piernas disparadas por la presión sanguínea? Creo que me duermo, aunque, tal vez, lo sueño. Sigo despierto, y escucho a una ardilla correteando por el cuarto. La has soltado por mi cuarto para burlarte de mí. ¿Cómo sé que es una ardilla? Podría ser una rata. No, no hay ratas en este piso. Todo es producto de mi jodida imaginación. Oigo a la ardilla rumiando al lado de mi cabeza, pero es absurdo que sea una ardilla. Creo que esa paloma está cantando algo de Barry White, si tuviera mi espada atlante saltaría sobre ella. Claro, ya lo entiendo, es un equipo de nuberus malvados preparándose para taladrarme el cráneo. Sueño que me despierto gritando con rabia y dando un manotazo a los duendecillos, pero solo estoy yo, en la misma postura, viendo caer los minutos, con la nariz sangrando y el palpitar de las paredes.

lunes, 22 de marzo de 2010

Siesta. Ángel Rodríguez (Voltios) + Estaremos esperando la noche.Marco Portillo (Erebus)


Estaremos esperando a la noche,

Danzaremos ante el Sol moribundo,

Y cuando el cielo haya perdido su radiación,

Perderemos la luz que nos cubre de oscuridad,

Y vagaremos bajo estrellas y farolas,

En busca del elixir que nos devuelva a los ojos,

Los destellos que no perdimos cuando la luz se marchó del mundo,

El recuerdo de un mundo real y puro,

Que sólo aflora en nuestras mentes por la noche,

Cuando la ilusión de los rascacielos,

De la fama, del poder, del dinero, se desvanece,

Y sólo queda el brillo de nuestros ojos,

Pidiendo que la noche dure para siempre,

Y que instalemos aquí nuestro reino,

Para que podamos quitar el espeso velo,

Que quedó oscureciendo al mediodía,

Y a todos los que bajo él caminan,

Y que hizo de la fugaz noche nuestro único refugio;

¡Brinda por nosotros, amigo!

Y quédate aquí conmigo,

Y verás todo esto que quiero mostrarte,

Así estaremos esperando a la noche,

Estaremos esperando a la noche...


Bajo el pseudónimo de Erebus se esconde Marco Portillo, estudiante de Filosofía en la Universidad de Valladolid e intento de poeta y prosista a tiempo parcial.

Entre sus logros se cuentan seguir manteniendo su blog ya por más de dos años (http://espacioenlasnubes.blogspot.com), haber publicado un microrrelato en la revista de la biblioteca pública de Burgos “Plaza San Juan”, haber quedado finalista en la edición 2009 del concurso de microrrelatos “Bardeblás” y no empanarse de casi nada en esta vida.


domingo, 14 de marzo de 2010

Vaya si lo sé + Envidia. Ángel Muñoz Rodríguez.


sé de sobra
lo que es estar
desempleado

contar
echarse la mano
a una oreja
y no alcanzarse la otra

pasar noches
en vela
sin saber
qué será de ti mañana
mordiendo la almohada
y cagándote
de miedo
porque las facturas
se acumulan
en la mesita de noche
junto a
ansiolíticos
y antidepresivos

créeme
lo sé de sobra

aunque ahora
tenga trabajo

tirar del segundamano
que no vale
ni para tomar por culo
o del infojobs

despedazar
los currículum
que te han devuelto
o no te atreviste a mandar
junto a las recetas
caducadas

mientras
dos pisos más abajo
tu vecina
viuda
hace lo mismo
porque la paga del marido
no le da
ni para el segundamano




tampoco les ha servido
para nada

tirar las horas
cuando
lo que hay que hacer
es algo distinto
a REZAR.

lunes, 4 de enero de 2010

Mi Acordeón. Castorín (Daniel García) + Acordeonista. Ángel Rodríguez (Voltios)

Recuerdo cuando comencé a tocar el acordeón,

debía tener cinco años y unos dedos pequeños y ágiles,

que me hacían pasar de tecla en tecla

con una rapidez asombrosa.

Recuerdo la primera partitura

que conseguí tocar,

y esa secuencia de teclas y bajos

al unisono fundiéndose en una perfecta armonía.

Actualmente toco por placer,

por el placer de oír lo que dicta

el corazón a mis dedos y volver a recrear

aquellos instantes con lágrimas en los ojos.

No hay día que no me pare

y de una propina a los músicos callejeros.

Sólo ellos y yo sabemos lo que sentimos

y llevamos dentro



domingo, 6 de diciembre de 2009

Copyright. Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios)


un tío
extranjero
ameniza
el tema
en medio
de la calle
a todo el personal

toca el acordeón
y lo hace genial
sobre todo
cuando se marca
un tango de Gardel

rebusco en los bolsillos
entre las vueltas
del periódico
para echarle un pavo

no lo encuentro
y te juro
que me piré
a la panadería
de más abajo
a cambiar el billete
de cinco euros
para gratificar
al menda

a la vuelta
no está solo
le acompaña
un flautista
que armoniza
como una filarmónica
los acordes de su instrumento
con las teclas del otro

les echo dos monedas
en un pañuelo
pero el paisaje
no está terminado

la última pincelada
la ponen dos locales
que les desmontan
el tenderete
los concertistas
chitón

no te voy a decir
que pese a todo
les di los cuartos
porque lo hice

pese a la cara
de los municipales
y por si la SGAE
quiere colocarles una multa
al recordar
que Gardel

también tenía copyright.


domingo, 15 de noviembre de 2009

chapas. Angel Muñoz Rodriguez

jugaba a las chapas
igual que el resto de críos

carreras ciclistas de chapas
partidos de fútbol de chapas

mendigaba
con dos amigos
por los bares...

...chapas

mientras suplicábamos
los camareros
agobiados por la clientela
nos despachaban
haciendo que las buscásemos
entre cabezas de gamba
huesos de aceituna
o palillos mondadientes

y entonces
encontrar una
que no tuviésemos "repe"
era nuestro mayor tesoro


cantos


no pretendo utilizarla
pero a veces
cuando los remiendos
de mis tripas
no permiten desatrancarme
oigo sus cantos
no son de sirena
que coño
son de miedo
tanto
que hasta llego a orinarme encima

aún así
sé que es bueno guardarla
como mi mejor secreto
entre puñados de sábanas
al fondo de mi almario
por si me da

por si me da el emplearla
a fondo
tirar sin energías
a sabiendas de que todo
va a ser fruto de la inutilidad

pero sigo escondiéndola

la pistola

sin balas


aunque tenga que usarla
para golpearme la cabeza

con dureza

con tal de no oir sus cantos

sábado, 19 de septiembre de 2009

Agua de Venezuela a Helsinki + fotografías de Finlandia. Ángel Rodríguez (Voltios)




Tengo sed.

Yesenia me vende agua.

Un litro por tres pavos.
Es caro.

Pero no queda otra.

Su hijo, Dieguito,
tras el mostrador,
llora con muy mala hostia.

Es que no quiere
volver a Venezuela
,
me explica con media sonrisa.

¿Y eso?, tratando de ser amable
mientras ella saca del frigo
un zumo para calmar al crío.

Fuera,
las jodidas gaviotas no paran de graznar.

Allá, Dieguito, sólo bebía
agua sucia de pozo.


Diez kilómetros andaba
todos los días para traérsela.


Eso no me dolía.
Me dolían las colitis,
las infecciones que cogía
de la mierda del agua

(Dieguito).

No tuve en cuenta la botella,
ni los kilómetros o el tesón.

Las narices.
O los cojones como quieras llamarlo.
Los cojones para venir de Venezuela
a Helsinki
Buscando, tal vez,
un agua mejor.

No le quedaba otra.






jueves, 27 de agosto de 2009

Hormigas + Helados. Ángel Rodríguez (Voltios)

Hormigas


Ya eché la sal a las hormigas

.........

¿Cariño, sabes si nos han pasado la hipoteca?

.........

La rana de peluche no queda bien sujeta
a la silla y cae dentro del orinal.

..........

¿Cariño, me estás escuchando?

..........

Trato de recuperar la rana empapada
mientras mastico,
a dos carrillos,
hormigas.

..........

¡Creo que no están en su punto!
Clavando la mirada
en el peluche calado de pis.

..........


Esta noche las cazaré más tiernas.
Sino me arranco las del brazo,
para eso me las tatué.

.........


Para llegado este momento,
abandonado por ti,
ahogado por la hipoteca y los pagos,
no tenga que comer
lo mismo que El Coronel
de García Márquez.



Por si no lo sabías. Mierda.





Helados


¡Helados, helados, de coco, plátano, fresa, guayaba, helados, helados!

Un chico ecuatoriano,
o peruano,
o vete tú a saber,
decide tomar resoluciones
arriesgadas
para solventar la crisis.

En el cercanías,
camino de Atocha,
esconde agitación tras
la mirada.

Me fijo bien en él,
no sea que la huida
le pille en fuera de juego
para sacarlo de la realidad.

¡Helados, helados, de coco, plátano, fresa, guayaba, helados, helados!

Temperatura agradable,
digo en el vagón,
el prisma se invierte
para acabar el tema.

Dos seguratas.

El termómetro
ya no tiene más espacio
para el mercurio.

Huérfana,
la nevera,
con los helados,
en mitad del pasillo.

El chico,
confundido entre la gente.

Se la llevan
(la nevera).

Le faltó poco.
Casi en Atocha.

A mi también
me faltó poco.

Tomé la decisión tarde,
dentro de la realidad
pero en fuera de juego.

La de hacerme con un helado.

¡Helados, helados, de coco, plátano, fresa, guayaba, helados, helados!



Me llamo Ángel Rodríguez, bueno realmente Ángel Muñoz Rodríguez, y me gusta apodarme Voltios, soy de Leganés, y llevo escribiendo muchos años, pero tomándomelo en serio tal vez dos, más o menos.

He participado en alguna lectura en el Bukowski, y también estuve el 6 de Agosto en Lecturas a Mano Armada en el Tapas y Fotos de Lavapiés de la Calle Doctor Piga.

Tengo algún que otro frente abierto para sacar a relucir mis poemas, si es que pudiese, y si no, pues don't worry, a seguir luchando. Eso sí, ahora trato de enfrentarme al relato corto con todas mis fuerzas, me encantaría hacerlo como lo hace mi colega Kebran.

Soy historiador del arte en paro. Cuando digo en paro, me refiero a que no trabajo como tal, y me encantaría. Aquí os dejo la dirección de mi blog por si le queréis echar un ojo http://angelrodriguezpoeta.blogspot.com/

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