sábado, 30 de octubre de 2010

ataduras. Daniel Sánchez Bonet

La cuerda que presionaba el cuello de Leocadio fue volviéndose cada vez más molesta, casi asfixiante y es que no era poco el peso acumulado por sus preocupaciones del día a día: que si un contrato indefinido, que si una hipoteca a 40 años, que si un matrimonio vitalicio… También, las estrechas calles de su barrio que cuadriculaban cada uno de sus movimientos, las rutinarias conversaciones con sus amigos de toda la vida o los estrictos horarios que fijaba el despertador de su habitación.
Aquella mañana de principios de semana, Leocadio decidió por fin acabar con todo. Le bastó con aflojar esa cuerda imaginaria que le estrangulaba hasta la extenuación y desaparecer: dejó el trabajo, firmó la baja definitiva de su hipoteca, abandonó a su mujer y lanzó aquel molesto aparatito metálico por la ventana.
Fue un suicidio en toda regla.


viernes, 29 de octubre de 2010

Perdimos la Infancia. Orlando Santa García.

Dejamos de ser niños
y nos obsesionamos,
Por conseguir riquezas
incluso matamos.

Perdemos la sonrisa
ganamos en miedo
y todo por nada.
por ganar el cielo.

Perdemos el tiempo.
Y nos toca el viento, ´
que ahora recuerda que llevamos dentro,
desdichas y taras.

Y malos momentos.
Recuerdos de amigos,
de infancia y de juegos.
Y al final, las heridas
de seres queridos que han muerto.

Y que han ido quedándose
en el corazón herido.
Amemos la vida,
brotemos de nuevo.
Sintamos la estima del sol y la brisa

Y bailemos pegados
al alma divina.
Juntemos deseos,
de amor y de luna,
de mar y esperanzas.

De anhelos,
y risas,
de estrellas fugaces
y cielos de tiza.
De cariño y dulzura te sacies.

Esferas. Denisse Sánchez


http://licuadocerebral.blogspot.com

martes, 26 de octubre de 2010

A mi manera. Daniel García (Castorín)

Cuando estás con la soga
al cuello,
tocando fondo,
el dinero no llega,
astiado de todo
y
de todos
y sin argumentos
por los que luchar.


Piensas,
ahora sólo me queda
la libertad,
la libertad
de hacer lo que
me salga de los
cojones,
que no es poco
y es un bien
minusvalorado.






domingo, 24 de octubre de 2010

El respiradero asistido presenta: … y en la sobremesa arreglamos el mundo. Sergi González Alonso

¿A alguien le apetece un combinado? preguntó. Y nos sentamos con unas copas de Citadelle gin. Un par de miradas reprochándonos el porqué necesitábamos refrescarnos el gaznate a las 17:00, hicimos caso omiso y agitamos la copa para mezclar el combinado. Empezamos hablando de lo deliciosa que estaba la ginebra, y
apuntando que pese a que es más suave que la Hendricks tienen los mismos grados; nos refrescamos.

Nos empezamos a adentrar en materia, no se como sucedió, si tiramos del hilo, o si el hilo nos hiló.

La cuestión es que el anarquismo y el capitalismo son iguales en sus polos, todos van a su puta bola, señalo con vehemencia. No, el anarquismo es más similar a una cooperativa, el significado léxico de la palabra suele llevar a confusión, leer a Bakunin, apunta otro más inteligente que yo. Los que agitan el gallinero son las multinacionales, los demás somos unos peleles, y los políticos sólo se dedican a poner el culo o la mano,
según convenga, clama una voz serena y contundente. Los bancos son los que siempre salen de rositas de todas, unas fusiones, unos millones de las arcas públicas...digo, mientras me sirvo otro combinado. En España todos queremos un cochazo y un chalet en la playa y no puede ser, dicen. Los chinos trabajan el doble, mejor y por un cuenco de arroz, incluso sus familias tienen que ir a buscarlos a las empresas para que descansen, dicen. Los políticos sueltan un puñado de parné para que se queden las multinacionales, dicen. Si no somos capaces de ayudar a una persona necesitada a cruzar la carretera que chorra vamos a ser capaces de recortarnos el sueldo en post de una mayor igualdad, dicen.

Decimos y decimos hasta que nos despedimos.


www.elrespiraderoasistido.blogspot.com

sábado, 23 de octubre de 2010

Libertad. Daniel Sánchez Bonet



Harta de seguir las órdenes de su dueño, éste, le concedió su tan ansiado deseo y le cortó los hilos, dejándola libre para siempre. Desde entonces, apenada, la marioneta sigue abandonada en una estantería, mientras busca una cuerda con la que poder suicidarse.



Daniel Sánchez Bonet

(1982, Castellón). Licenciado en Humanidades y Periodismo de Agencia y profesor de italiano. Escribe el blog microrrelatosapeso y es miembro de la revista Internacional microcuentista. Tiene la serie Microrrel@tos publicada en Nanoediciones, una columna de opinión sobre el género en diario siglo XXI y un espacio en el periódico yacastellón.com. Ha recibido un total de 13 menciones, entre ellas finalista del concurso Relatos en cadena de la Escuela de Escritores.

viernes, 22 de octubre de 2010

Dame Tiempo. Orlando Santana García





Dame alas para volar el planeta


dame árboles y flores,


ríos y mares como cama.


Dame arco iris de colores


Risas y …tiempo para amores.


Dame un mundo libre …de dolores






Sin tapujos, dame vida, dame embrujo.


Cielos abiertos, sol y sueños


Dame lluvia, mar y luna


Dame tiempo.



Doll. Denisse Sánchez

miércoles, 20 de octubre de 2010

El fin de la inocencia del chico formal. David Gutiérrez


Aún era pronto para beber, pero en un día como aquel, martes, no había nada más interesante
que hacer por los alrededores. Era una ciudad hermética, difícil para un visitante, para alguien
que está de paso y busca desesperadamente un agujero en el cual esconderse. Cómo un
escenario de una película del oeste, todo cartón piedra y pintura, sólo podías resbalar por las
aceras mojadas y deslizarte entre hordas de transeúntes de color gris, cómo el cielo aquel día.
Era extraña esa sensación conocida y al mismo tiempo tan diferente.

Entre las luces que decoraban feamente el callejón, una puerta se abrió para escupir a dos
borrachos que abrazados y alegres se tambalearon entre las sombras hasta desvanecer.
Entonces, rápido y fugaz, aprovecho esa apertura para colarse en las entrañas más profundas
de la nueva ciudad y esperar un día más a la suerte y a las promesas olvidadas, aquellas que
cómo los calcetines viejos desaparecen del cajón del armario sin decir adiós.

Dentro del bar y tras un rápido vistazo, eligió el perfecto lugar para esperar. En un rincón, un
viejo sofá de eskay color beige y con cortes disimulados con cinta aislante de color blanco,
mostraba sus brazos y alargaba sus dedos como púas dispuesto a clavarlos en él para no
dejarlo escapar.

El forastero se hundió en él, pidió una botella del vino más barato y empezó a preparar su
letargo. ¡Lástima! Su último cigarrillo se había mojado con la lluvia y sus ganas de fumar se le
agarraban al pecho como hierro incandescente. Le asfixiaba el humo del local pero aún así se
decidió a pedir la caridad de un paquete de tabaco ajeno. Había poca gente en el local, y
decidió dirigirse a la persona que yacía en el sofá contiguo. Busco su mejor cara de monaguillo
indecente y agachando la mirada le susurró cerca del oído.

Fueron pocos segundos los que transcurrieron entre el primer contacto visual, el cruce de
miradas y eso que hace que el mundo gire. Mientras que eso pasaba la lluvia seguía golpeando
las ventanas del bistró, los transeúntes seguían con su ir y venir, las voces y bramidos se
seguían oyendo aunque deformados como en cámara lenta, el ventilador del techo continuaba
con su misión de esparcir el polvo depositado sobre sus aspas, las moscas seguían apoyadas
sobre la pila de platos que esperaban ser recogidos en una de las mesas, los coches tocaban el
claxon en la calle contigua, las estrellas seguían siendo invisibles debido a la capa de humo
tóxico y seguía siendo martes.

La llama hizo encender el fósforo del papel del cigarrillo mientras el humo penetraba insistente
y violaba unos pulmones reacios a aceptar más humo en su interior. No hicieron falta palabras,
no hubo discurso bonito, no hubo cortejo ni modales, no hubo presentación, ni siquiera hizo
falta una sonrisa. Todo ya estaba claro.

Abandonaron el local y cogieron un taxi, sin poder contenerse y a pesar de las miradas del
taxista, se dejaron devorar allí mismo. Todo era fugaz e irrepetible, no habrían repeticiones
pero aún así creyó sentir cada uno de los surcos y poros de sus manos. Sólo llevaba una cosa
que ofrecer que no fuera su juventud y un par de billetes arrugados en su estrecho y raído
pantalón. Una botella por acabar de vino barato.





martes, 19 de octubre de 2010

Volando Libre. Rafael Arrabé Murillo

Sobre la libertad


No todo el que vuela es libre, a veces, es nuestra propia falta de libertad la que nos
hace perderle el miedo a usar las alas, esas, que se supone, están ahí para hacernos libres. Si
pensamos un momento en el mito griego de Dédalo e Icaro podemos atisvar mejor lo que
quiero decir. En su cautiverio, y no habiendo otra forma de escapar que el aire, decidieron
hacer algo que de no estar encerrados, jamás hubiesen realizado. Así pues, a veces, para poder
volar libre, es necesario antes haber estado preso, porque ¿qué es la libertad? La libertad es, a
fin de cuentas, el reflejo más puro de la integridad, de la verdad.

La libertad, la sinceridad, la verdad, el amor… al final, todo es lo mismo, al final, todo
nos esclaviza, pues, ¿Quién no se ha sentido esclavo de su propia libertad? ¿Quién no ha
deseado no haber sido libre… para tal vez, poder volar? ¿quién no sentido el corazón preso al
amar libre e incondicionalmente? ¿Quién no ha hablado, con sincero conrazón, quedando
esclavo de sus propias palabras? Esclavo, y a la vez, libre, libre y responsable.

Libertad, la innata capacidad de decidir entre dos o más opciones o sencillamente, no
optar por ninguna. Libertad, la capacidad de actuar sin opresión ninguna… libertad, la
capacidad de amar y comprometerse, la capacidad de no hacer lo que queremos, por hacer lo
que amamos, la capacidad de nagar lo que apetece, por hacer lo que el amado quiere… he ahí,
el más alto grado de libertad… la que se entrega, la que se da, la que no se reserva para sí, sino
que se compromete con quien ama… la libertad de elegir cómo hacer, sin perder la alegría, al
negar lo que se quiere, por tener lo que se ansía. Libertad… capacidad de ir más allá sin
despegar los pies del suelo.

Volar… sin duda es la sintesis de la libertad, su mejor imagen, volar… sin fronteras,
sin dirección, sin miedo, volar… ser libre… al final, sólo la verdad nos hace libres, y ¿Cuál es
tu verdad? Lo cierto es que todos queremos una cosa de la libertad, la felicidad, y la felicidad
nunca es completa hasta que no es compartida… la libertad que se comparte… la libre
negación del “yo” para ser del “otro”… la felicidad de ser “nosotros” volando libres, dejando
atrás el laberinto de temores y mentiras, de oscuridad y penumbra… ¿quieres ser libre?
Vuela… busca la verdad, y corre tras ella, pues, donde hay verdad, hay luz, donde hay luz, no
hay miedo, donde no hay miedo hay paz, donde hay paz, hay libertad.



lunes, 18 de octubre de 2010

Presente. AnaisNit

Olor mojado.
Olor a algo conocido y ácido.
Olor de cosas bullendo,
sudor y tabaco.
Olor a camisa reseca,
a restos del naufragio.
Olor a sobaco,
a boca, a talco.
Olor a pies enfundados
en sudados calcetines de plástico.
Olor a hongos en proceso,
a tristeza alcohólica y espasmo.
Olor a caries abiertas
a pus en heridas viejas.
Olor a pellejo,
a caspa,
a escroto insalubre.

Olor que me despierta,
que me hace presente.

A eso huele hoy el metro.
Ese olor es como un sudario,
que se te pega al alma.
Ese aroma a cosas podridas
es lo que me aferra a este día.

Es mi bálsamo contra los sueños.
Es mi canto a la vida.
Porque la vida, amigos, huele.
Y mucho más que la muerte. 


2010



Steam Monkey




 http://anaisnit.blogspot.com

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