jueves, 20 de noviembre de 2014

El corazón de las tinieblas —REDUX—. Carlos de la Cruz







Levantar la piel del río;

usar dos dedos: índice y pulgar

de la mano derecha.


Éramos vagabundos en medio

de una tierra sin historia,

de una tierra

que tenía el aspecto de una mesa sin mantel,

de un juego sin rival,

una hoguera en la playa,

una rama partida por el temporal.

La tierra no parecía la tierra;

parecía un espacio entre dos quejidos.


Nos hemos acostumbrado a verla como

un monstruo conquistado,

como un animal domesticado,

rendido, humillado;

pero allí

allí podías verla

como algo terrible y libre

humana, terrenal,

carne pegada al hueso,

tierra cuajada, mineral,

rumbo, delirio, extremo,

silencio que tumba y retumba,

verde, cosida, insurrecta

y animal.


lunes, 10 de noviembre de 2014

La autopsia de Marilyn. Cecilio Olivero Muñoz

Marilyn en la tele. Cecilio Olivero Muñoz



Marilyn te busco entre tus mejillas rosadas
y no puedo encontrarte,
veo que te meten en la ambulancia
y te sigo buscando en la autopsia sagrada
que desconoce tu nombre de estrella devorada,
Marilyn, tus abogados, Marilyn,
Marilyn, tus fotografías fijadas, Marilyn,
tus perfumes, tu flor de chantilly,
Marilyn, mis visitas a tu tumba, Marilyn,
tu embrión muerto es una estrella fugaz,
digo esto, Marilyn, ahora que sé
que nada te duele desde el paseo de tu fama,
Marilyn, tu pintalabios ebrio de ti, Marilyn,
tus tacones sonando en su rutina,
en su ritmo binario,
Marilyn, tus cosquillas apagadas, Marilyn,
tus ojos quietos en tu autopsia, Marilyn,
Marilyn, tus endorfinas esclavizadas,
Marilyn, tu Nueva York gris, Marilyn,
Marilyn, mi cobardía al verte, Marilyn,
los psicoanalistas persiguen tu psique,
los periodistas una confesión,
Marilyn, si yo fuera tu hija
no quisiera dos coletas a mis espaldas,
quisiera dos alas de ángel puro, Marilyn,
tus contratos con la FOX, Marilyn,
esos mitos acabados ya, que en vida,
en tu vida, no te quisieron, Marilyn,
ahora son fantasmas que escarban entorno a ti,
Marilyn, mi postdata cariñosa,
mi consuelo instantáneo, mi consuelo duradero,
Marilyn, en blanco y negro, Marilyn,
Marilyn, a tu pesar, Marilyn, de cera,
Marilyn, estatua de celuloide,
Marilyn, mi arpía angelical y demacrada,
Marilyn, tu voz se esconde al verme.
Yo, me río y te hago feliz, por siempre,
Marilyn.

viernes, 7 de noviembre de 2014

El cine porno. Aleqs Garrigóz


Sala X. Paco Barter




El cine porno está entre dos calles lóbregas
que la gente transita apresuradamente,
donde los borrachos duermen sobre las aceras.
Es como cualquier otro cine: oscuro.
Sin embargo, en su interior, en las esquinas de sombra,
los hombres se masturban unos a otros
y, de vez en cuando, se hincan.

Todos sabemos lo que en él se proyecta.

He visto a los adolescentes que odian las clases
entrar con falsas identificaciones,
con la mochila atestada de golosinas,
y dormitar la permanencia voluntaria.

Es como cualquier otro cine: inmundo,
construido para albergar multitudes
que escupen, eructan, gritan insolencias.

He visto sus baños rayados con graffiti
donde los tímidos se esconden para orinar
y los orgullosos se muestran tal cual.
Hay en él un cuarto más oscuro que oscuro,
que está allí, anexo, y que sirve para…

El cine porno está aquí.
¡Pasen y vean la maravilla del hombre:
el cinematógrafo!

lunes, 22 de septiembre de 2014

La Fanzine #11: Futuro ya está aquí. Nómina de autores




Aloha,

durante este fin de semana hemos estado maquetando La Fanzine #11: Futuro y esta mañana hemos hecho las primeras fotocopias. Mañana lo digitalizaremos y subiremos a la plataforma ISSUU para su gratuita descarga y visualización online.

A continuación pasamos a detallaros la nómina de autores que firma este número:

1. Jaime San Juan
2. Domingo López
3. Julio César Álvarez
4. José Pastor
5. Hilario Martínez
6. Alba Ballesta
7. Ana Patricia Moya
8. Raúl B. Caravan
9. Cristina Arribas
10. Ericka Volkova
11. Amancio de Lier
12. Charco
13. Álibe
14. Antonio Díez
15. Antonio Orihuela
16. Ferran Destemple
17. Miguel Ángel García
18. Gsús Bonilla
19. Roberto Fernández
20. Alicia Belén
21. Ana Vega
22. Patricia K. Olivera
23. José Manuel Vara
24. Ángel Muñoz
25. Mareva Mayo
26. David de Dorian
27. Francisco Jo.
28. Fernando Camacho
29. Pablo Otero
30. Santiago Eximeno
31. Estela Aguilar
32. Clara Sancho-Arroyo
33. Álvaro Dionisio Fdez. Martín
34. Mercedes Pastor Segovia
35. José Antonio Olmedo López
36. José Pastor González
37. Beatriz Gracia Arce
38. Yarisa Colón
39. Chapu Valdegrama
40. Rolando Revagliatti
41. Jorge M. Molinero
42. Elena Cabrera Ramos
43. Yudit Vidal Faife
44. Olivia Martínez Giménez de León
45. Carmen Gómez Canduela
46. Rubén Lapuente
47. Felipe Zapico
48. Óscar R. Cardeñosa
49. José Iván Suárez
50. Planta Peinazo
51. Lucía Ortiz Fernández
52. Manuel Onetti
53. Begoña Leonardo
54. Marcos Abella Serrano
55. Mara Blackflower
56. Isabel Tejada
57. Ángela Brun
58. Esgarracolchas
59. Claudia San Pablo
60. Nancy Fuentes
61. Carmiña Cándido
62. Sergio Escribano
63. Tino J. Prieto
64. Álvaro Domínguez
65. David Sanz
66. Ana Romano


Muchísimas gracias a todos.

¿Quieres un ejemplar y ayudarnos a pagar las fotocopias?
1. Espera a mañana e imprime y fotocopia el ejemplar que pondremos disponible online
2. Envíanos 3€ vía Paypal a awixumayita@hotmail.com (como regalo a familiares y amigos) y te lo envíamos impreso a casa. (Envíos nacionales. Envíos fuera de España a partir de 10€).


Besos.



sábado, 20 de septiembre de 2014

La Fanzine en Encuéntame en las ondas (Radio Guiniguada, Canarias)

Anoche intervinimos en el programa Encuéntame en las Ondas para hablar del nuevo número de La Fanzine con Tino J. Prieto

Encuéntame en las Ondas es un programa que se emite en la Radio Guiniguada, una emisora comunitaria de las Palmas de Gran Canaria. 

Nosotras aparecemos en torno al minuto 28,15. 

Muchas gracias por hacernos un hueco en vuestro espacio.




domingo, 14 de septiembre de 2014


Ulterior. Manuel Onetti




Anclaros
a la tierra mientras en vuestros estómagos se engendra
la muerte de la palabra conocida y la vida del  ulterior lenguaje
con la esperanza de sobrevivir a la gran erupción
a la muerte ofrecida por la Bio con su mezcla de células y carbono
arrojada sobre vuestras tullidas gargantas


Anclaros
a vuestros cuerpos y casas bajo el techo del sueño original
mientras fuera el polvo sea el único alimento posible
hasta que la nueva lluvia oxide vuestras joyas
y vuestras manos estén limpias de nuevo para acometer
la muerte del padre y uno mismo

Anclaros
al cielo con el riesgo de morir quemados
cegados por la transformación solar y el horror
del lago de plata líquida en el que habéis quedado
moribundos y mudos forzados a vomitar
el nuevo lenguaje de la supervivencia





sábado, 13 de septiembre de 2014

Esperar... Roberto Fernández




Esperar, esperar. Todo es esperar. Quedarse esperando en lugar de permitir que ocurra lo que tenga que ocurrir al final de la espera, dilatar ese tiempo. Convertir la espera en la acción en lugar de lo pasivo. Que lo esencial sea la espera y no lo que sea que se espera. 

En el aeropuerto hay un alto poste con focos que apuntan a todas direcciones y que parece un diente de león.


Variables. Rafa Charco






Rafa Charco. Tatuador. Músico. Escritor. Poeta. Poeta visual. Auto-editor. Dibujante. Pintor. Escultor. Grafitero. Diseñador. Performer. Actor. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada. Organizador y participante de eventos y festivales... aunque ninguna de estas etiquetas ni otras pueden encasillar a ninguna persona bajo ningún concepto. Una persona con múltiples inquietudes que procura adaptar lo que quiere decir al formato más adecuado para decirlo, partidario de la autogestión, el reciclaje, la introspección y la renovación constante de todo, ya sea interno o externo.

Trismo. Alicia Belén


Renzo Cecerrano




Tan sola en la desgracia,
tan risueña en el pisar.
Hoy no dejas de crear la ilusión de la esperanza
para con ella saldar la prodigiosa censura que en el amor desmarcas.
En el Edén te desatás por travesías mundanas y por casualidades tan lejanas y al final,
en la nada improvisas.
Por esperanza sin trayectoria llorás,
aún la vida te  sonríe pero no como espejo en mar.
Conocer y anticipar es más que melancolía por amar.
Huyendo de tu ocio, no haces más que aparentar.
¿Acaso no fue el fin el que te llevo al dolor?
¿Acaso no fue la alegría la que te dejó con traición?
Excitación, emoción y ardor,
hay mortalidad en tu ausencia de hoy.
En deslumbrar buscas brechas,
En  anidar sentir más,
cuando la vista se te nubla de ardor, estruendosos haces das.
Tu vacío sale a bailar, luciendo sin ensayo sus encantos y demás.
La luna de abril mese en tu ojos,
y extrañas sus halagos, escapar de tus estragos.
¿Cómo saber qué sientes hoy? Tu luz ya no encandila, tus caricias ya ni lloran.
¿Cómo saber que tan soberbia estás? Fue triste la despedida, fue dulce el soñar.
Y al final, en el alba tu rencor se estremece,

Y al final, la vida no te sonríe si mirás hacia atrás.



Alicia Belén 
La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver mas allá. Clásica y moderna, general extremista. Nací en la época equivocada. Setentista. Yo no tengo fechas para recordar, mis días se gastan de par en par, viendo el tiempo pasar ¿para qué? Sí, no todo tiempo pasado fue mejor. Nací para mirar lo que pocos quieren ver.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Sin título. Clara Sancho-Arroyo








Born in Zaragoza (Spain), Clara lives and works in London at the moment. Graduated in Fine Arts at the University of Castilla-La Mancha, she declares a deep interest in the diversity of people as a result of combinations between them, looking both at the inherited physical traits as well as at lifestyles that develop and carve personality and psychology. All of these make each individual unique, complex and mysterious, thus worthy studying.

Clara Sancho-Arroyo

De cómo desaparecí del mundo. Óscar R. Cardeñosa









Asomé la cabeza por la ventana a un mundo extraño. Nadie me conocía ni reparaba en mi existencia, y los peores eran alabados por los humildes. Me desperté y era un día cálido y soleado, como en una película americana de padre, madre y dos hijos. Había personas felices saludándose en las aceras, y por la calzada sólo circulaba un monovolumen. Sólo uno cada vez que miraba, con un ama de casa feliz comprobando el espejo retrovisor. Salí a la calle moviéndome a través de aquel aire denso como la mostaza, y al cruzar por detrás del monovolumen, frenó. Aquella mujer y yo nos miramos a los ojos a través del reflejo. Me reconoció como un fragmento de la infancia, una canica sucia con la superficie rayada, sacudió su cabeza y siguió conduciendo con una sonrisa.

Yo miraba todo a cámara lenta, incapaz de hablar, incapaz de gritar por pura impotencia. Seco, como miles de granos de arena esperando ser barridos. Vi alejarse el mundo hacia el futuro, sabiendo que había seguido girando sin mí mientras yo sólo dormía.

Con oficio reconocido. Begoña Leonardo

Fuente: Francisco Echeverry




Seré como ellos
con los sonidos secuestrados
violada por escombros
alimañas de clase
y otras de esas,
que organizan crímenes
que justifican los desahucios...
Seré como ellos
con oficio conocido
acomodándome en una planta de oficinas
no recalcitrante.
Seré
como tú
conformándome
sumisa
sometida
rebajada.


Me costará mucho
es muy difícil
cuando la libertad
está tatuada
en el alma.



jueves, 11 de septiembre de 2014

Sueño silvestre. José Iván Suárez

José Iván Suárez


Un día vendré a buscarte en mi bólido de tercera mano y que circula hasta la quinta dimensión. Atrás el pasado, la rabia y la pena, empeñadas por igual. La lluvia llorando sobre la luna del coche y las curvas de una carretera sinuosa al atardecer. Los viajes que se hacen por silencio y por insomnio, yo, en mis múltiples versiones, la ruta a ti y sus infinitos caminos, pero no hoy. Algún día. Hogaño, el tiempo es quebranto a punto de esclafarse y aún tengo que meter la quinta y blincar la recta infinitesimal. Quemar el aire y viajar al mañana galopante, algún día. Hoy, aún debo tomar temerario la curva y si derrapo que sea sobre sueño silvestre. Alguna tarde vendré, ahora que ya empiezo a soñarte incendiaria bajo las arenas del futuro.  

El futuro, Bukowski, Factótum y yo. José Manuel Vara


Un relato futurista de J.M.Vara


Sí, lo soy. Un cobarde es un hombre capaz de prever el futuro. Un valiente es casi siempre un hombre sin imaginación”
Charles Bukowski




Al final, llegó el futuro. Nadie pareció percatarse de ello. Todos estábamos inmersos en la nube tecnológica que compañías como Microsoft habían creado a medida de nuestras necesidades más dependientes y consumistas. Pero, a pesar de nuestra ignorancia, el futuro había llegado sin avisar, para quedarse y arraigar entre nosotros. El futuro, de hecho, ya era parte de nuestro presente y, sin duda, sería el último futuro que nos plantearíamos. De hecho, nadie hablaba de él en los medios y si no hablaban de algo en los medios, es que ese algo no existía. La vida había devenido en algo atemporal y específicamente virtual. Además, la revolución en las aplicaciones más descargadas para móviles, tablets y ordenadores era la llamada “Regreso al Pasado Personalizado” (RPP). Elegías año, música, vestuario, acontecimientos históricos relevantes del año, mes y día seleccionado y te convertías en un observador virtual de ese fragmento temporal de la historia de la humanidad reciente (se limitaba a una simulación a 135 años atrás en el tiempo). Es decir, el futuro ya no interesaba a nadie, sobre todo, desde que se descubrió que parte de las teorías conspirativas de los 90 eran reales, tal como la farsa de la llamada carrera espacial auspiciada por la NASA, que ahora se había reconvertido en parque temático de atracciones. El futuro prometido por los gobiernos y mostrado en películas de ciencia ficción hasta la saciedad había resultado ser una grande y patética falacia global.
El futuro no era relevante.
Yo, en estos precisos instantes, estaba sentado al lado de Bukowski, en una pensión de mala muerte mientras escribía su novela Factótum. No parecía importarle mucho mi presencia. Él seguía a lo suyo, escribiendo, fumando y bebiendo el vino con el que le había obsequiado al llegar a su maloliente habitáculo. Supongo que esa muestra de generosidad era la que había permitido que el escritor aceptara mi compañía. La aplicación de mi móvil funcionaba perfectamente, de eso no cabía la menor duda. Todo era aparentemente real. No defraudaba lo más mínimo.
Le dije a Bukowski que un día sería un escritor de fama internacional y que sólo bebería licores de marca. Él me miró y me sonrió. Me susurró un: “lo sé, hijo, lo sé”. Luego, cogió la botella, bebió un largo trago de vino y, mirándome inexpresivo, añadió: “yo hace años estuve en el futuro”. Luego, siguió a lo suyo, escribiendo, bebiendo y dejando escapar un sonoro pedo de vez en cuando.




FIN

5/09/2014 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

No future, dijo alguien. Domingo López





Qué, y ahora qué, prorrumpió El Moco, aburrido, pasándome un pitillo. Me encogí de hombros y sonreí, resignado o rendido, no sé, no se puede saber todo. Estábamos en el parque, no habíamos ido al mierdoso instituto, la mañana del martes se iba lentamente al infierno con sus inenarrables éxitos y el último litro de cerveza yacía en el suelo. Pensé entonces que podíamos hurgarnos las narices respectivas o manotearnos las pelotas, podíamos incluso buscar a alguien que nos invitara a un trago, un buche de vino o veneno, daba igual, tampoco se podía ser exigente y hasta podíamos hacer el pino o asaltar un banco.

—Podemos asaltar un banco, le dije, iluminado.
—Sí, con esto, dijo sacando el cortauñas que solía llevar para cortar el chocolate.
—Tranquilo, Morgan, en casa tengo una pipa del nueve largo.
—Sí, de las que disparan guisantes o bolitas.
—No, de imitación, es una réplica, seguro que da el pego y nos llevamos hasta la pasta del monopoly.

Y entonces nos miramos, burlones, y tranquilamente fui a casa, allí al lado, y busqué el juguete de mi hermano, una pistola galáctica de agua de un verde chillón, fosforito, con la culata rojo escarlata. La llené de balas en el grifo de la cocina, le puse el seguro del tapón y volví al parque, silbandito. A unos pasos había una Caja de Ahorros, la señalé con el dedo.
—Esa mismo.

Y hacia allí fuimos, en silencio, como quien va a comprar pipas o tabaco, yo delante, pateando latas y piedras y recordando que el Bukoswki se había muerto el día anterior y el amigote detrás, con las manos en los bolsillos y su sonrisa de guasa, siguiéndome el rollo. Llegamos a la puerta y miramos a través del cristal. No había nadie, ya casi estaban a punto de chapar. No hablamos ni hicimos ningún plan, ni de atraco ni de nada. Simplemente entramos. Y allí dentro, entonces, me oí gritar:

—Que no se mueva ningún hijo de la gran puta —dije, sí, corajudo, buscando una cabeza, algo adonde apuntar. Detrás del mostrador, a un par de metros había una especie de calvo larguirucho, con la boca abierta, levantando muy lentamente las manos, mirando estupefacto hacia la pistola de ciencia ficción. No se oía ni una mosca, bueno sí, se oía la risa trapajosa del Moco, partiéndose el culo detrás mía, diciéndome mamón qué haces mientras me tiraba de la chupa y me llevaba hacia la puerta y yo, andando hacia atrás, cubría peliculeramente el paripé sujetando el arma alucinante con las dos manos y moviéndola de un lado a otro y antes de salir, también a carcajadas, disparé, por fin disparé, y el chorro de agua salió como un tiro y le mojó al calvo atónito la cara pálida.

martes, 9 de septiembre de 2014

Groundhog day. Pablo Otero


Lost in translation. Sofia Coppola, 2003



era eso,
el apartamento en Brooklyn destartalado,
una habitación a semioscuras
y el jergón en medio,
posters de Joplin, Marley,
y uno gigante del asesinato de Kennedy a la entrada.

como en las películas
la banda sonora cruel de las ambulancias
y los coches patrulla
merodeándonos.

era eso,
comernos una hamburguesa gigante del Colonie,
mientras resumimos el día
en pocos minutos
para luego desfallecer
oliendo a sudor y lubricante
enmascarando el sexo.

eso era
el futuro,
nuestro futuro,
el único futuro posible.

afuera llueve,
como en una mala película de Spike Lee.



El lento mudar de las paredes. Rubén Lapuente


Foto de José Alfonso



Soy un objeto arrojado en un rincón 
de una habitación cualquiera,
desde aquí contemplo
el lento mudar de la vida:
Aquel tiempo que no vi de mi hijo 
acercándoseme
como un hermoso paisaje mío, íntimo.
La cepa de su cepa después
alzando visajes de niña
acunando nuevos sollozos.
Vinieron luego aquellos tránsitos 
apresurados de gentes  y gentes
que se cruzaron conmigo
aquí como aparecidos
como temblores de arena.
Y aquel augurio antiguo
de rayuelas bajo el agua
que trajo el desasosiego, el apremio, el tumulto,
el saqueo en los armarios…
Y ese último paso renco en el pasillo,
la puerta cerrándose con un enorme estruendo,
el silencio de la calle como un misterio,
la voz de la carcoma en los muebles 
con esa duna amarilla
que aún avanza hacia mi canto…
El pausado polvo cubriendo
el cristal de la ventana,
la luz volviéndose lúgubre,
casi, casi ciega,
desde aquí, y ahora,
sin poder saber nada,
contemplando
el lento mudar de las paredes.


©Rubén Lapuente
http://rubenlapuente.blogia.com/ 

Futuro Full. Felipe Zapico




Aquel futuro se truncó
hace más de ocho años
y ni era madrugada siquiera.
Los virus
cercenan el futuro
que nunca
jamás
llegará.
El futuro no está aquí
ni estará
el futuro se descompone ante
nuestros ojos
que casi siempre
miran otra
c
o
s
a
esperando que el pasado nos redima
como
caracolas con rancio rumor

de mar.



Parece como si el desierto de chile fuera la grandísima oscuridad transparente. Miguel Ángel García




Parece como si el desierto de chile fuera la grandísima oscuridad transparente
la mariscada en la cena de año nuevo
una manta replegándose una y otra vez hasta agotar sus dobleces en el propio desierto
con sus llanuras que no imaginamos si quiera de puro alargadas, achatadas, inmensas al fin y al cabo,
estorbándonos nuestros pobres ojos para poder contemplar ese gran desierto, que es el desierto de Chile
despierta por la mañana el escozor en los ojos de la arena del desierto, que llega temprano de puro extenso
y uno se puede replegar consigo mismo, en abrazo homosexual, con el fantasma del desierto de Chile


PD:
Este es un texto inspirado por Raúl Zurita, sí, confieso pero
no creo que nadie pueda colgarme por hacer paratextos rotatorios
en torno a poemarios de


Yo pretendía inspirarme con la TV puesta
no lo consigo señor Agustín
confieso
imposibilidad literaria


Quizás yo mismo pueda ser el remake de otro poeta
quizás le guste más esta idea,
señor Agustín
no solo un texto, sino todos,

comiendo la carroña podrida que se dejan las grandes fieras






Soy matemático-opositor y llevo una revista de creación literaria, Pangea se hace llamar (buscamos colaboradores arriesgados ávidamente). Tengo un par de novelas cortas sin publicar, y sin demasiada intención de ello, y unos cuantos poemas sin mucho orden, muchos de los cuales son paratextos de otros poemas o cosas.
Administro el blog: yosiempreacaboprimeroperomal.tumblr.com

Nuevas civilizaciones venerando al Dios del Humo S.XXI d.c. Ángela Brun


Lahuman, la navegante. Tino J. Prieto Aguilar






La mano del justiciero se ciñó en el mango dorado de la afilada espada.

El cuello tenso de Igrahime se dobló para esperar el mortal zarpazo.

La sala 27NvH quedó en silencio, esperando las palabras de Raumani, el Orientador.

Una luz tenue acariciaba la acristalada cúpula, que transparentaba el ir y venir de cientos de naves impulsadas por sonidos de la mente.

La nave La Navegante, acarició el vacío entre estrellas.

Era un día especial, una decisión: muerte o vida; pasado o futuro.

Raumani habló: “Tiempo de los tiempos, estamos aquí, en esta nave que discurre las búsquedas de la historia. Solicitamos a la memoria que se muestre y que nos transmita los caminos y los abismos, que nos han hecho viajar a esta sensación. 'Dale voz a Egrahime, el alternativo', para su último aliento”.

Las lucecitas parpadearon en todos los paneles de control. Un mensaje de Elena, procedente de la Estación Lahuman solicitaba 'mensaje recibido'.

Ilham, el Ojos Oriental, trasladó el mensaje a la pantalla común, La Gigante: “El ser de Egrahime, necesita mostrarse. Luz a la luz. Sigamos el Viaje. Tanenmirt”.

Un silencioso trueno movió todos los cuerpos.

Y Egrahime, con calma inspiradora, dijo: “Somos tiempo y libertad. De más allá de todo futuro, las palabras fueron legadas como libre semilla en manos de la Vida. Un maestro, ¿recuerdan?, dijo: 'Aprende a resistir la violencia que hay en ti y fuera de ti', sí, Silo, labrador de poetas y poetas”.

El justiciero alzó la espada, y dibujando un trocito de espiral en el aire, la descansó sobre la bandeja de los mil colores. Una brillantez especial mostró el tatuaje que recorría el interior de su brazo: 'Telwit, Temara, Amer full-awen', bordeado por unos símbolos pictográficos que recordaban a los pueblos insuloamazighe que habitaban la Tamazgha.

La señal se mostró: En una esquinita de la constelación Silencio14, surgío una nueva estrella, la NV-Futura.

El tiempo siguió su curso...

Despierta. Santiago Eximeno



Despertó temblando.

Algo cubría su rostro, algo transparente que no le permitía respirar. Lo apartó de su rostro de un manotazo, se incorporó en la cama. ¿Quién era? ¿Dónde estaba? Como un recién nacido que siente miedo al despertar a la vida, lloró. Lloró durante varios minutos, y después decidió salir de allí. Se dejó caer de la cama, sosteniéndose con sus manos de nueve dedos a la colcha. Apoyándose en sus tres brazos consiguió llegar al suelo, y se arrastró hacia la puerta impulsándose con sus cinco piernas.

Volvió la vista atrás, hacia las otras camas. Otros dormían sobre ellas, sus rostros ocultos, sus cuerpos (centenares de piernas, centenares de brazos, repartidos de forma heterogénea) agitándose como si padecieran pesadillas. Se arrastró hasta la puerta, intentó incorporarse pero no pudo. Sus múltiples miembros estaban demasiado débiles. Alzó uno de sus tres brazos, alcanzó el pomo. Giró con todas sus fuerzas, y la puerta se abrió con un chasquido. Entonces sonó una alarma, estridente, dolorosa, que sintió en sus siete oídos como el llanto de un recién nacido. Y de nuevo lloró, aterrado, mientras la puerta se abría por completo y entraban dos figuras vestidas de blanco en la sala.

—Ha despertado. No debería haber ocurrido —dijo una voz, pero él no podía entender el significado.
—Adminístrele una inyección y llame a dos auxiliares para que lo coloquen de nuevo en su cama —dijo otra voz, sonidos ininteligibles que no supo interpretar.

Sintió un pinchazo en su cuerpo, gritó. Mareado, rodeado de oscuridad, alzó la mirada y descubrió unos extraños signos grabados en la puerta, signos incomprensibles que quedaron grabados en su memoria mientras se desvanecía:

DEPARTAMENTO DE CLONACIÓN
SECCIÓN DE REPUESTOS





Santiago Eximeno (Madrid, 1973) ha publicado libros de relatos como Bebés jugando con cuchillos (Grupo AJEC, 2008) o Umbría (El Humo del Escritor, 2013), y libros de ficción mínima como Un escarabajo de siete patas rotas (Amargord, 2013). Adora las máscaras de gas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Se aburren las ovejas? José Pastor González

And the sheep look up


Comen su hierba cagan copulan cuidan de su descendencia
así pasan su vida
nacen crecen se reproducen y mueren
sin salir del redil
protegidas del lobo feroz
por el amo el pastor y el perro guardián

Al matadero balando sin protestar
una vida bucólica pastoril
aburrida e insulsa
entre bostezos y caminos marcados
sin muchos problemas sin muchos agobios
sin hacerse preguntas
sin ilusiones sin sueños

Ellas heredarán la tierra








José Pastor (1967) ha publicado Alguien tiene que limpiar la mierda (ediciones RaRo), El ruido de los cuerpos al caer (Groenlandia) y relatos y poemas en varias revistas y antologías.
Mantiene el blog: http://librosyaguardientes.blogspot.com

domingo, 7 de septiembre de 2014

Sencillez. David Sanz


Jack Knight by Jim Rugg



Siento el amor de nuevo

No
espera
empecemos de nuevo

Mañana volveré a nacer
retorceré mis nudillos
en señal de victoria

Cogeré mi corazón
y lo enviaré a las estrellas

Seré la llama que queme la razón
y la convierta en belleza cósmica

Bonitas palabras
la verdad está ahí enfrente

Lamentablemente hoy
el acero de la pena me destruye

Empiezo a sangrar lágrimas de cristal
porque mi vida se encoge mientras fumas
y el humo difuminado nunca fue buen augurio

Por eso camino mirando al cielo
porque todos mis pensamientos se enfocan
en la búsqueda de tu voz

Existe un delirio sagrado que recorre mi cuerpo
y que calma mi eterna lucha

El mañana es mío
nadie lo duda
pero hoy tengo ganas de evaporarme



sábado, 6 de septiembre de 2014

Sobre Herbert. Javier García Roures

       
The Invisible Boy. Herman Hoffman, 1957.




      Los restos de la máquina descansan por fin en un estercolero mientras yo recojo mis últimos bártulos, decidido a huir y dejar atrás estos cinco años de trabajo, escribo estas notas para quien pregunte por el mayor físico de nuestra era, Rupert Herbert.

Cuando lo conocí, pensé que era una pérdida de tiempo ser el ayudante de aquel desastre de melena aleonada. Su proyecto estaba muy avanzado, y todo me hacía pensar que las ensoñaciones de aquel desastre andante eran trabajo más bien para un psiquiatra que para un ayudante de laboratorio. Una mañana de mayo me demostró lo equivocado que estaba. La luz verdiceleste de la máquina se encendió acompañada de un agudo zumbido y, segundos más tarde, Herbert desapareció en una bruma, reapareciendo un instante después. En ese lapso de tiempo fue y volvió de una realidad paralela.

La teoría de los infinitos planos de existencia era real y gracias a su invento era corroborable. Se podían visitar todas las realidades existentes simplemente calculando el alcance del plano siguiente. En cada una de estas realidades se daba una posibilidad alternativa, creando así el entrelazado tapiz del multiverso. Herbert no descansó visitando durante horas miles de planos alternativos.

Apenas dos semanas más tarde su viaje no tuvo retorno. Esta vez, tras un instante, la máquina apareció yerma y silenciosa tras su regreso. 

Dos días después, decidí aventurarme por el mismo camino que Herbert había seguido. Al otro lado del agudo zumbido me encontré a mí mismo extrañado y perplejo. En aquel plano yo era quien había descubierto la manera de viajar entre planos y entonces entendí por qué Herbert no había vuelto. En aquella realidad nunca existió ningún Rupert Herbert. Alimentando el pasto de la inexistencia, Herbert había desaparecido en la nada de su realidad de aquel plano alternativo.

A mi regreso no busqué más y antes de encontrar el plano en el que yo no existo destruí la máquina y los manuscritos de Herbert, y decidí alejarme por siempre de esta ciudad y sus recuerdos.



viernes, 5 de septiembre de 2014

El sentido de la vida. Elena Cabrera Ramos

The Final Frontier. Command and Control. By Sarah Sabbagh

Cuarenta y cinco años
preguntándole a la vida
¿qué sentido tienes vida mía?
conocerte fue un regalo... aquel día

Descubrir mi camino
lleno de bellas rosas
duras espinas... clavadas en el alma
hoy mis dedos te hablan
mi corazón te respira
huelo en mi presente tu aroma
ya no miro aquellas espinas

El sentido de la vida
sonreír al mundo cada día
acariciar el futuro
recogiendo las rosas del camino
amar sus espinas

No es simple el amor
regalo del corazón
unamos el mundo, todos en uno
vibrando con el planeta

El sentido de la vida
unir los colores
bañarnos en tu arcoiris
viajar en el tiempo
es el momento

jueves, 4 de septiembre de 2014

Humphrey Bogart resurrecto. Antonio Díez




Humphrey Bogart resurrecto ha regresado
a la ciudad de los pecados y se dice por adentro
soy feliz soy feliz de estar aquí
de nuevo

y ya ha entrado en un garito y sorprendido
del calor calefactorio se ha colgado su gabán
sobre los brazos y se queda en mangas
de camisa su persona

¡vaya cuadro!

piensa y nota —porque todos ya lo hemos notado—
que Humphrey Bogart resurrecto es bastante
más bajo que el resto de personas
que pululan por ahí

es más bien enano
(comparado con el resto)

cualquiera de ellos podría ser jugador de baloncesto
—piensa Humphrey Bogart resurrecto— mientras intenta
pedir una copa por encima de una música de truenos y gritos
de personas

y no hay manera

además ha visto en un letrero un cartel
de prohibido con un cigarrillo dentro pero en qué mundo
vivo a qué mundo he vuelto, yo, Humphrey Bogart
resurrecto??

¡si descansaba en paz!
malditos todos

para qué habré vuelto de la muerte reencarnado
en una copia igual al propio cuerpo mío de la época
galán cinemaestrella clásica en su modo más apuesto
que recuerdo?

si esto es el futuro vamos anda
que le den

al mundo entero que yo muero ya porque no muero
que estaba yo tan a gusto muerto envuelto en humo
eterno de cigarro santidad entre los labios gabardina
amplia de bolsillos y besos de mujeres
sonido mono en blanco y negro

y no es que fuera muy alto pero al menos
no más bajito que el resto

ah! volví al mundo
y ni una copa ni un
cigarrillo me dieron

(ni conocí mujer)

yo os maldigo futuretas
malos nietos
humanidad absurda
generación perdida

así os zurzan
así os zurzan

martes, 2 de septiembre de 2014

El día del exceso. Antonio Orihuela


Frank R. Paul's vision of Mars, as published in a 1932
issue of 
Wonder Stories Quarterlymagazine. (Via Marooned)




En ocho meses nos comemos los recursos
que el planeta es capaz de generar en un año.

En 1960 solo nos comíamos 2/3 de la tarta.
En 1970 nos comimos la tarta entera.
Hoy faltan alimentos,
la productividad de los suelos sigue disminuyendo
al ritmo que aumenta el uso de los plaguicidas
que tratan de impedirlo.
El mar se pudre, las abejas mueren,
el cielo vomita dióxido de carbono,
cambian los climas, aumentan las epidemias.

En 1993 nos terminamos de comer el planeta el 21 de octubre.
En 2003 nos comimos las últimas migajas el 22 de septiembre.
Este año para el 20 de agosto no quedaba nada.

Tenemos un planeta
pero nos estamos comiendo planeta y medio.

En economía, tener más gastos que ingresos
lleva a la catástrofe y la ruina.

Hay futuros que se adivinan sin bola, el nuestro.

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