jueves, 2 de abril de 2020

XXVIII. Cristina Ahita Sanz





Amanece otro jueves domingo atemporal

imán de paranoia e insomnio

salir de la cama cuenta como ejercicio


las manos despellejadas de tanto lavarlas

aplacan la ansiedad que los

medios nos mean en la cara


impotencia ante un desenlace que

está fuera de nuestro control

nadamos en videollamadas pero



todo lo que se quedó por decir

oscurece nuestras pesadillas





Pensamiento sin sentido. Miguel Valdelagua

https://www.stocksy.com/es/891925/profile-of-young-boy-in-small-batch-of-light-in-dark-room



Mi forma de vida es absurda: la naturaleza me dio intelecto, pero me privó de cualquier medio de comunicación. Me gustaría saber qué tipo de cuerpo tengo. No sé si soy tan grande como un planeta o tan minúsculo como una partícula. A veces necesito moverme, pero esa necesidad es acto autocumplido, no interviene ningún deseo ni alivio al concluir. Tampoco tengo forma de medir el tiempo. Como volutas, como remolinos de pensamiento en los que entro y salgo; eso es una jornada para mí, aunque la luz no signifique nada.
Llego a un pacto conmigo mismo: te cambio la sensación por el intelecto, ya estoy harto de tanta digresión.
Se abre una ranura. Lo cálido y lo frío se separan. Un pitido me taladra los oídos. Humedad y aspereza, dolor y suavidad se intercalan con estertores que cercenan pensamientos inútiles. El doctor me agarra de las piernas. Me azota. Con la primera espiración digo adiós a todas las palabras que una vez me acompañaron.


Desorientación confinada. Quino Romero (de Proyecto Genoma Poético)


ConfínMenú. Felipe Zapico


No. Claudia SpRubiño

Ad for the new Piggly Wiggly grocery stores, The Delineator, January 1929.


Madre mía, cómo me apetece un kebab, un vino, un aguacate del mercado de los sábados al que voy a charlar con las señoras. Nací señora y mi novio me mira con el ceño fruncido cuando entablo conversación en la cola de cualquier cosa. Que nadie me abrace pero no dejéis de hablarme. No dejéis de hablarme no sea que las voces de mi cabeza empiecen a gritar o, peor, que empiecen a susurrarme ideas locas que, entre tú y yo, no dejan de ser mis ideas y qué aburrimiento todo. STOP. Levántate, date una vuelta por la casa, ponte las mallas, cálzate las deportivas -en mi casa se llaman playeras, playeras te digo- y estira un poco. Busca fotos de flores pero no te las acerques a la nariz que eres alérgica. He llorado limpiando el baño y antes de dormir. He estado a punto de llorar haciendo cola en el súper, ahí no me puse a hablar con nadie porque nadie quería charlar a dos metros. No es para tanto. Todavía no me ha tocado de cerca pero la espera de lo inevitable me hace dormir a trompicones y me hace trabajar a cabezadas. Cuando tengo reuniones por vídeo llamada me bajo un poco la bata para que no se vea, y la persona que está al otro lado hace lo mismo. No hablamos de nada más que no sea el bicho o de lo que el bicho está dejando a su paso. (Sólo hablo de tonterías porque no puedo enfrentarme a la realidad). En las futuras colas del mercado les diré a mis desconocidas amigas señoras que nos lo merecíamos, pero no tanto. No tan duro. No tan cerca. No tan lejos. No.

Cuarentena. Mara Blackflower



The Woman in the Window (Fritz Lang, 1944)




Cada día
de cuarentena
pensamientos
sensaciones
emociones
me atraviesan 

Cada hora
cada minuto
cada segundo
mi animo cambia

Mientras
fuera
todo es quietud

Y lo acepto
Y me acepto

Escucho
y respiro

Y sé
que todo pasará

Que no importa
lo que vendrá

Porque
al final
todo saldrá bien

Fotografía y texto de Silvi Orión


hay una perspectiva bella en todo esto. estar en la misma toda la Humanidad.
compartimos el absoluto presente. unidxs somos invencibles porque no luchamos contra nadie.
la Naturaleza es cíclica, jamás nos haría daño. esas no son sus intenciones, es todo tan natural y tan extraño

home is where your soul is. home is the whole world, trust me.
encontrarán la cura y no habrá paz hasta que se vacune el mundo entero.
nadie será del todo libre hasta que todxs lo seamos





Salí un día de mi cubo azul. José Vicente Martín Payán


Yorkdale Mall 1968



Salí un día de mi cubo azul…

Paseé por calles tan estrechas que se tocaban los tejados, besé a ranas que esperaban en las esquinas para ver salir el sol, paré un taxi para preguntarle por una calle de otra ciudad y me llevó allí, arrastré a Bea de la mano para que viera que Pedro le era infiel y le gustó.

Vendí mi casa para dar la vuelta al mundo hasta el fin del mundo. Ahorqué a mi gato con las medias de mi amante oriental.

Soñé que por fin desaparecía.

Maté al D.J. del bar de moda. Apagué las luces de la ciudad. Encontré un corazón.

Regalé mi alma a uno que tenía dos, luego me enteré que buscaba almas perdidas, uno que nunca había tenido se rio de nosotros.

Me olvidé de entregar un paquete. Soñé que hablaba con alguien. Quité las alas a todas las moscas sin pareja. Por fin barrí la plaza Mayor… Encontré una oreja sin pendiente, el que la perdido no le importaba sólo buscaba desesperadamente el pendiente.



Volví al centro comercial, volví al mundo real, añoré la rutina de los demás...



Liberé a una mariposa de su jaula de grillos. Hablé con mi madre.

Me fui a dormir con la doncella de acero.

No se puede hacer daño al agua, no la puedes golpear.

Puse la tele y había muertos y risas.



Aislamiento. Paco Carreón


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El tiempo donde la duda del “yo” germina,
en los campos arados de nuestro encierro interior.

Donde el jardín de la reflexión florece frente a nosotros,
ofreciendo: perfume, veneno, antídoto.

El aislamiento es el tiempo de la pausa escrutadora,
la expiación obligatoria.

Es el tiempo de “mirad, velad y orad”;
porque el caos del exterior acechará contra nosotros. 

Aquí en casa. Begoña Leonardo





Aquí en casa
haré fecundo el confinamiento
conspiraré un futuro de versos tan pulcros
haré que las mañanas sean tan limpias
que no dejen de transitar las tímidas amapolas
haré brillar el insulso mecanismo de la derrota
aquí en casa
soñando atardeceres junto al Duero
abrazada a la duda de mi balcón
serán las ocho y mis manos hablarán, cantarán, agradecerán...
serán las ocho y diez y no me moverá la atardecida
serán las ocho y diez y nadie vendrá a rescatarme todavía
mi trenza no es lo suficientemente larga
me lo dijo aquel que miraba desde en frente
y esa del primero derecha que levantó la cabeza.
Quería conocer la vida dentro
aquí en casa
quería colgarme de un brazo y no puedo
dar un beso a la nostalgia
perseguir lazos contagiados de luz
albergar situaciones arriesgadas.

Y así en el portal, deprisa
un paso acelerado sin demora
una música que apremia
una mirada que huye
me quedo
me quedo
no salgo
aquí en casa
con todo afortunada
nada contagiada
a salvo.
Igual que hoy
mañana.


La soledad. Aleqs Garrigóz


© Dominique Gonzalez-Foerster/Camera Lucida  License this image



La soledad es una sombra gris, casi negra,
que extiende su mancha impalpable
sobre la monotonía de nuestras horas.
La soledad ocupa los cuartos, las habitaciones,
y alguna vez habla.
A través de las grietas de un muro viejo
donde crees reconocer caras, animales imposibles,
árboles de un jardín imaginario,
escucharás su voz.
Y, tendido en rigidez, como sobre una plancha de hospital,
exclamarás —¿Quién eres?… y ella contestará
—Soy tu soledad. Hemos estado juntos desde tu nacimiento.
A veces miras las nubes, encuentras a un amigo,
te embriagas y te olvidas de mí;
pero siempre voy pegada a tu cuerpo como una capa.
Siénteme; reconoce en mi voz tus íntimos pensamientos,
tus versos, tu asfixia rutinaria.
Entonces nos levantamos precipitados de espanto
como un muerto que en el lecho resucitara,
y en el espejo nos inspeccionamos
lo mismo que un médico a un enfermo terminal,
volviendo a caer en la cuenta de que somos uno,
sólo uno,
contra el mundo,
contra todo lo demás.


Estado de alerta. para pintarrajear. José Pastor González

Vendrán más años malos y nos harán más ciegos vendrán más años ciegos y nos harán más malos. 
Vendrán más años tristes y nos harán más fríos y nos harán más secos y nos harán más torvos.
Rafael Sánchez Ferlosio.








 





no voy a salir al balcón a cantar el paquito chocolatero ni el resistiré del duo dinámico
me quedo en casa cantando y bailando por Las Grecas o por Extremoduro

no quiero más presencia policial en las calles no quiero denunciar a mi vecino no quiero multas no quiero toleracia cero
por que las denuncias las multas la tolerencia cero es el primer paso para un estado de excepción con los militares cuidando nuestra seguridad ?? turruru ? ?

no voy a unirme al cierramadridya porque los virus no entienden de fronteras ni los animales salvajes ni los hombres libres
porque el enemigo  no es el que sale varias veces a comprar  no es el que viene al pueblo no son los chinos no son los rusos no son los de Madrid 
y todos podemos ser un día los que huyamos de una guerra de una hambruna de un miedo o de un virus
porque el enemigo es el te dice quien es tu enemigo porque el enemigo es el que recorto en sanidad en educación en ayudas sociales en servicios públicos porque el enemigo es el que te explota porque el enemigo es el que te vigila

no voy a ver la televisión (coronavirus, coronavirus, coronavirus) propagando el miedo "porque esto es muy serio" "no bajemos el nivel de tensión”, “no bajemos la guardia”, “el enemigo sigue aquí"
apago la tele y me veo películas de Billy Wilder y Howard Hawks
no voy a escuchar la radio (coronavirus, coronavirus, coronavirus) con sus partidismos su alarmismo fomentando pánico histeria y psicosis
me quedo en casa escuchando a Lou Reed o León Benavente

no me voy a grabar monstrando mis escasas cualidades artísticas para colgarlo en el facebook o en youtube o mandarlo por wassap a gente que hace años que tenía olvidada
voy a escribir emails a mis amigos a llamarles por teléfono a darles ánimos y a echarnos unas risas

no voy a dar al me gusta a los vídeos virales de Spiriman 
estoy hasta los cojones de charlatanes jetas oportunistas trepas enterados y carajotes 
daré todo mi ánimo a toda esa gente que está dejándose la piel el alma las entrañas su tiempo y su dinero por echar una mano (ese restaurante de un área de servicio que pone un camioncito con agua, refrescos, café... para los camioneros, esa gente haciendo mascarillas desde su casa, esa gente que le hace la compra a sus vecinos ...)

no voy a participar en caceroladas contra el rey, ni voy a compartir memes contra Amancio Ortega, que les jodan, a ellos y a todos sus voceras y lameculos

no voy a descargarme (gratis) libros de Carlos Ruiz Zafón, María Dueñas, Rosa Montero o Dan Brown
voy a esperar que abran las librerías y voy a comprarme el "Festín de serpientes" de Harry Crews, la "Noche cerrada" de Chris Offutt, "La seducción del mirlo blanco" de Mohamed Chukri, y montones de libros en las librerías de segunda mano
y mientras dure todo este confinamiento voy a prestar libros a todo el mundo que me los pida, y se los llevaré a casa cuando salga a hacer la compra

no voy a comprar papel higiénico y comida basura en grandes superficies
voy a comprar unas botellas de tinto García de Verdevique en donde Rosendo, jamón y chuletas en la carnicería (donde me fían), pan La Joya en el herbolario de Anna (donde espero que me fíen) y el queso a Miguel Almendros
 
no voy a callarme porque digan que hago el juego a los fascistas
los fascistas sois vosotros que queréis imponer vuestra única verdad vuestro miedo y vuestras reglas
no me voy a a callar porque prefiero ser estúpidamente pesimista que estúpidamente optimista.
porque sí
de esta vamos a salir
¿vivos?
con la lección bien aprendida: 
solo sobreviviremos si obedecemos a las autoridades 
a las autoridades
sanitarias policiales económicas culturales científicas culturales farmacéuticas políticas deportivas...
OBEDECER a todas las autoridades ¡a todas!
nacionales e internacionales
al FMI, al Banco Mundial, el Banco Central Europeo...
vamos a sobrevivir
que no es lo mismo que vivir

Tiempos difíciles. Emilio S.A.


Memorias de África. Rubén Lapuente Berriatúa




del diario de una soldado de la edad dorada



Sedado pero lúcido
puedo imaginarme estar
bajo su piel macilenta
oyéndole el trote lejano
que se acerca sin ritmo.
Me lo balbucea 
a la cabecera de la cama
adonde acudo al oír
el grito de soledad
que me lanza su campanilla:

No he sido nunca una persona llana.
No he sabido fingir.    
He menospreciado a quien
no compartía mis emociones:
El álgebra, la música, la astronomía…
Nunca he hablado por hablar.
Y ahora que llega
ese afilado runrún sin melodía
voy a ser el mismo
que ha vivido siempre solo
pero fiel conmigo.
No me arrepiento de nada.

Eh Santiago…
¿Y si le ponemos música
a ese zumbido?
¿Y si viniera mi pequeño Mozart,
aquí, con su clarinete y la partitura
de tu enamorado adagio:
el de Memorias de África ?

Medio vestido para el concierto
puedo imaginarme estar
bajo ese traje con babuchas
sedado pero lúcido
mientras la caña de mi hijo busca
su frescura y el aire
su vericueto en el ébano…
Y Mozart vuela
con ojos de tierra
sobre la sabana de su memoria
sobre la estampida
de una alimaña voraz
que de pronto…
(lo noto en su rostro)
enmudece e interrumpe
por un adagio
su devastador viaje.
                 



jueves, 26 de marzo de 2020

¿Colaboras? Volvemos con La Fanzine #13: Aislamiento


¡Volvemos! 

 Como siempre, nosotras lanzamos una propuesta, pero cómo la abordes es cosa tuya. Para este número 13 hemos pensado en el aislamiento. Lo primero que se nos viene a la cabeza es este momento que nos ha tocado vivir, este nuevo modo de conocer nuestras propias casas, esta distancia de seguridad. Pero no queremos quedarnos solamente en la pandemia, en la incertidumbre. La palabra "aislamiento" puede llevarnos mucho más lejos

¿Te apuntas?


 Como siempre: buscamos todo tipo de expresión literaria y artística. Tienes que tener en cuenta, eso sí, el formato de La Fanzine. Somos old school, puro collage, folios doblados con una grapa en el centro, fotocopias en blanco y negro. Dedicamos una página a cada colaboración: medio folio, un A5. Procura que tu texto no sea muy extenso, por favor. Las imágenes perderán calidad (o, mejor dicho, se convertirán en otra cosa) cuando hagamos las fotocopias. Así pues, no te compliques enviándonos fotografías o dibujos a todo color esperando algo que no va a suceder. 

¡Ten presente la magia de la fotocopia! 

 Bueno, allá va: 
¿Quieres colaborar? 
Texto en .doc e imagen en .jpg (como archivo adjunto) a la0fanzine@gmail.com

Recibiremos propuestas hasta que finalice el confinamiento. 

Echa un vistazo a nuestros números anteriores para que veas cómo es la historia. 
Si pinchas aquí, podrás ver el último número de La Fanzine digitalizado. 

¡Arriba ese espíritu fanzinero! 



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